Siracusa
Siracusa: la antigua ciudad de Arquímedes en la costa de Sicilia
Siracusa fue una de las ciudades más grandes del mundo antiguo, cuna de la civilización occidental y lugar de nacimiento del genial Arquímedes. Situada en la costa sureste de Sicilia, llegó a rivalizar con Atenas y Roma en poder y riqueza. Hoy es un auténtico museo al aire libre: un grandioso teatro griego, canteras misteriosas, la barroca isla de Ortigia y un mar cristalino. Su centro histórico figura en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Historia: de colonia griega a potencia mundial
Siracusa fue fundada en el 734 a.C. por colonos corintios en la isla de Ortigia. En apenas unos siglos se convirtió en la polis más grande y rica del mundo griego. En el siglo V a.C., bajo los tiranos Gelón e Hierón I, derrotó a los cartagineses y se erigió en la fuerza dominante del Mediterráneo occidental.
Entre el 415 y el 413 a.C., la ciudad logró una victoria épica sobre la expedición ateniense, la mayor derrota militar de Atenas y un punto de inflexión en la Guerra del Peloponeso. Bajo Dionisio I (405-367 a.C.) alcanzó su apogeo, con una población de unos 500.000 habitantes.
Aquí vivió y trabajó Arquímedes (287-212 a.C.), el mayor científico de la Antigüedad. Durante el asedio romano de Siracusa, sus máquinas de guerra sembraron el terror entre los invasores. Según la leyenda, un soldado romano lo mató pese a la orden del general Marcelo de perdonarle la vida.
Tras la conquista romana del 212 a.C., Siracusa siguió siendo una ciudad importante del imperio. En la Edad Media la gobernaron bizantinos, árabes (878-1038), normandos y, más tarde, españoles. El terremoto de 1693 la destruyó, pero fue reconstruida en estilo barroco.
Parque Arqueológico de Neápolis
El Parque Arqueológico de Neápolis es el principal atractivo histórico de Siracusa y está incluido en la lista de la UNESCO. Aquí se concentran grandiosos monumentos de las épocas griega y romana.
Teatro griego
El Teatro Greco es uno de los teatros griegos más grandes y mejor conservados del mundo. Tallado en la roca en el siglo V a.C., tenía capacidad para 15.000 espectadores. En él se estrenaron tragedias de Esquilo escritas especialmente para Siracusa. Cada año, entre mayo y junio, el teatro cobra vida con el Festival de Drama Griego, que pone en escena tragedias y comedias antiguas.
Oreja de Dionisio
El Orecchio di Dionisio es una cueva artificial de 23 metros de altura con una acústica única: hasta un susurro se oye en cualquier rincón. Según la leyenda, el tirano Dionisio la empleaba como prisión para escuchar a escondidas las conversaciones de los presos. El nombre se lo puso el pintor Caravaggio, que visitó Siracusa en 1608. Cerca se encuentran otras canteras, las Latomías, donde se mantuvo cautivos a 7.000 prisioneros atenienses tras la expedición fallida.
Anfiteatro romano
El Anfiteatro Romano es uno de los anfiteatros romanos más grandes; se construyó en el siglo III d.C. para los combates de gladiadores. Sus dimensiones (140 x 119 metros) solo las superan el Coliseo y la arena de Verona. Bajo la arena se conservan los corredores subterráneos por los que se soltaba a fieras y gladiadores.
Altar de Hierón II
El Ara di Ierone II es un altar de sacrificios gigantesco, de 198 metros de largo, construido en el siglo III a.C. para sacrificios masivos (según las crónicas, hasta 450 toros a la vez). Es el altar más grande del mundo griego, aunque solo se conserva su cimentación.
Isla de Ortigia: el corazón de la ciudad
Ortigia es una pequeña isla unida al continente por puentes y constituye el centro histórico y espiritual de Siracusa. Aquí se levantaba la antigua ciudad griega y hoy se despliega un laberinto de calles barrocas, palacios e iglesias.
Piazza del Duomo
La Piazza del Duomo es una de las plazas más bellas de Italia, rodeada de palacios e iglesias barrocas. Su forma alargada sigue el contorno del ágora antigua. De noche, cuando se encienden las farolas, la plaza se transforma en un escenario teatral.
Catedral
El Duomo di Siracusa es un templo singular, levantado dentro de un antiguo templo griego de Atenea (siglo V a.C.). Las columnas dóricas del templo antiguo están integradas en los muros de la catedral y se aprecian tanto por dentro como por fuera. La fachada barroca (siglo XVIII) se añadió tras el terremoto de 1693. En el interior se conservan obras de arte renacentistas y una pila bautismal normanda del siglo XII.
Fuente de Aretusa
La Fonte Aretusa es un manantial natural de agua dulce junto al mar, ligado a una hermosa leyenda. La ninfa Aretusa, que huía del acoso del dios fluvial Alfeo, fue transformada en manantial por la diosa Artemisa. Aquí crece papiro, uno de los pocos papiros silvestres de Europa.
Castillo Maniace
El Castello Maniace es una poderosa fortaleza situada en el extremo de Ortigia, mandada construir por el emperador Federico II Hohenstaufen hacia 1240. De planta cuadrada y con torres redondas en las esquinas, es una obra maestra de la arquitectura militar medieval. Hoy acoge exposiciones y conciertos.
Barrio judío
La Giudecca es un barrio judío medieval de calles estrechas, donde se conserva un mikveh (baño ritual) del siglo VI. La comunidad judía de Siracusa fue una de las más antiguas de Europa hasta su expulsión en 1492.
Museos de Siracusa
Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi
El Museo Archeologico Regionale Paolo Orsi es uno de los museos arqueológicos más importantes de Europa, con una rica colección de antigüedades griegas y romanas. Destacan la célebre Venus Landolina (copia romana de una estatua griega), los vasos corintios, las figuras de terracota y los hallazgos de las necrópolis.
Galería Palazzo Bellomo
La Galleria Regionale di Palazzo Bellomo es un museo de arte medieval y barroco instalado en un palacio gótico del siglo XIV. Su obra maestra es la «Anunciación» de Antonello da Messina (1474), una de las grandes joyas del Renacimiento italiano.
Museo del Papiro
El Museo del Papiro es el único museo del mundo dedicado a la historia del papiro. Aquí se pueden contemplar papiros del antiguo Egipto y conocer la técnica de fabricación de este antiguo material de escritura.
Playas y alrededores
Playas de Siracusa
Al sur de la ciudad se extienden hermosas playas de arena: Fontane Bianche (arena blanca y fina, ideal para familias), Arenella (playa salvaje) y la Reserva Natural de Vendicari (naturaleza virgen, flamencos y tortugas marinas).
Noto
A 30 km de Siracusa está Noto, la «capital del barroco siciliano», reconstruida por completo tras el terremoto de 1693. Su catedral, sus palacios y sus iglesias de piedra caliza dorada figuran en la lista de la UNESCO. Cada mayo se celebra la Infiorata, el festival de alfombras de flores.
Módica y Ragusa
Estas ciudades barrocas, a una hora en coche de Siracusa, también figuran en la lista de la UNESCO. Módica es famosa por su chocolate, elaborado según una antigua receta azteca (sin leche y con especias).
Pantalica
Esta necrópolis de la Edad del Bronce, a 40 km de Siracusa, reúne más de 5.000 tumbas talladas en los acantilados del cañón. Figura en la lista de la UNESCO junto con Siracusa. Su paisaje resulta impresionante y respira un aire de pura antigüedad.
Gastronomía
La cocina de Siracusa se basa en el marisco más fresco, las verduras de unos suelos volcánicos muy fértiles y recetas de raíces antiguas.
Qué probar
Pasta con erizos de mar (ricci di mare), una delicia primaveral. Pez espada (pesce spada), a la parrilla, en carpaccio o en involtini. Caponata, el estofado siciliano de berenjenas. Leche de almendras y granita con brioche para el desayuno. Cassatelle, pastelitos fritos rellenos de ricota.
Vinos
La región es célebre por los vinos Nero d'Avola (tinto) y Moscato di Noto (blanco dulce). Muchas bodegas abren sus puertas a las visitas.
Información práctica
Cómo llegar
El aeropuerto más cercano es el de Catania (60 km). Los autobuses de Interbus y AST conectan Siracusa con Catania (1-1,5 horas), Noto (30 minutos) y Ragusa (2 horas). Los trenes salen de Catania y Mesina, pero el autobús es más rápido. Desde Taormina, el trayecto en autobús dura unas 2 horas.
Cómo moverse
El centro histórico (Ortigia) es compacto y se recorre estupendamente a pie. Al Parque Arqueológico de Neápolis se llega andando (20 minutos) o en autobús. Para visitar los alrededores (Noto, Módica) resulta cómodo un coche de alquiler.
Cuándo visitar
La mejor época es la primavera (de abril a junio) y el otoño (de septiembre a octubre). Mayo y junio son especialmente buenos gracias al Festival de Drama Griego. El verano es caluroso, pero el mar resulta maravilloso. El invierno es suave y hay pocos turistas.
Cuánto tiempo quedarse
Como mínimo, 2 días completos: uno para Ortigia y los museos, y otro para el parque arqueológico. Para visitar los alrededores (Noto, Módica, Vendicari), añada 1-2 días más.