Alejandría
Alejandría 2026: lo que necesitas saber
Alejandría no es El Cairo. Y eso, precisamente, es lo mejor que tiene. Mientras la capital egipcia te abruma con su caos perpetuo, Alejandría te recibe con brisa marina, un ritmo más pausado y esa melancolía mediterránea que recuerda más a Marsella o Nápoles que a cualquier otra ciudad africana. Aquí nació Cleopatra, aquí ardió la biblioteca más famosa de la historia, y aquí los pescadores siguen lanzando sus redes al amanecer como lo hacían hace dos mil años.
La ciudad tiene dos caras. Está la Alejandría histórica, con sus catacumbas romanas, su anfiteatro y los restos de lo que fue el faro más célebre del mundo antiguo. Y está la Alejandría cotidiana: cafés con vistas al Mediterráneo donde los egipcios fuman shisha hasta la madrugada, mercados de pescado donde regatear es un arte, y una escena gastronómica que fusiona lo mejor de Egipto, Grecia, Italia y el Levante.
Un apunte importante para 2026: la ciudad ha mejorado notablemente su infraestructura turística. El tranvía histórico sigue funcionando, pero ahora hay también Uber y aplicaciones locales que facilitan el transporte. Los precios siguen siendo accesibles comparados con Europa: un almuerzo completo con pescado fresco cuesta entre 8-15 USD, y una habitación decente en hotel de tres estrellas ronda los 40-60 USD por noche. La Biblioteca de Alejandría moderna es imprescindible, no solo por su arquitectura sino por las exposiciones que alberga.
Barrios: dónde alojarse
El Centro (Downtown) - Para el viajero cultural
El corazón histórico de Alejandría es donde todo empezó. Calles con edificios coloniales desconchados, cafés centenarios y esa atmósfera de gloria decadente que tanto enamora. Aquí está la estación de trenes Misr, el mercado de Attarine y buena parte de los monumentos históricos. La ventaja es obvia: puedes caminar a casi todo. La desventaja es el ruido y que algunos edificios han visto mejores tiempos.
Precio orientativo: Hoteles de 3 estrellas entre 35-55 USD/noche. Hay opciones más económicas (hostales por 15-20 USD) pero la calidad varía enormemente. Mi recomendación es invertir un poco más aquí.
Para quién: Viajeros culturales, mochileros con presupuesto medio, fotógrafos urbanos, amantes de la arquitectura.
Corniche y San Stefano - El paseo marítimo
La Corniche de Alejandría es ese paseo costero de más de 20 kilómetros donde la ciudad respira. San Stefano, en particular, se ha convertido en la zona más moderna: centros comerciales, hoteles de cadena internacional y restaurantes con terraza al mar. Es más caro, sí, pero también más cómodo si buscas estándares occidentales.
Precio orientativo: Hoteles de 4-5 estrellas entre 80-150 USD/noche. Apartamentos turísticos por 50-70 USD si reservas con antelación.
Para quién: Familias, parejas en viaje romántico, viajeros que prefieren comodidad sobre autenticidad.
Montazah - Elegancia junto al palacio
Al este de la ciudad, cerca del Palacio y Jardines de Montazah, esta zona ofrece un ambiente más tranquilo y exclusivo. Los jardines del palacio son perfectos para pasear, y las playas cercanas están menos masificadas. El inconveniente es que quedarás algo alejado del centro histórico (unos 20-25 minutos en taxi).
Precio orientativo: Hoteles de 4 estrellas entre 70-120 USD/noche. Resorts frente al mar desde 100 USD.
Para quién: Viajeros que buscan relax, estancias largas, familias con niños pequeños.
El Anfushi y Bahary - Alejandría auténtica
Estos barrios junto al puerto antiguo son donde viven los alejandrinos de toda la vida. Aquí está la Ciudadela de Qaitbay y el ambiente es más popular, más ruidoso y absolutamente genuino. Los hoteles son escasos pero hay apartamentos en alquiler a precios muy bajos. No esperes lujos, pero sí experiencias auténticas.
Precio orientativo: Apartamentos desde 25-40 USD/noche. Pocos hoteles formales en la zona.
Para quién: Viajeros aventureros, fotógrafos documentales, quienes hablan algo de árabe o no temen la barrera idiomática.
Smouha y Sporting - La vida local
Barrios residenciales de clase media egipcia. Aquí no hay monumentos pero sí vida real: mercados locales, cafeterías donde eres el único extranjero, y precios de verdad económicos. Bien conectado por transporte público al centro.
Precio orientativo: Apartamentos desde 20-35 USD/noche. Hoteles pequeños por 30-45 USD.
Para quién: Estancias largas, viajeros con presupuesto ajustado, quienes quieren vivir como un local.
Mi recomendación personal: Si es tu primera vez, quédate en el Centro o cerca de San Stefano. Tendrás lo mejor de ambos mundos: acceso a los monumentos y comodidades modernas. Si vuelves, atrévete con El Anfushi para una experiencia más inmersiva.
Mejor época para visitar
Alejandría tiene un clima mediterráneo que la diferencia radicalmente del resto de Egipto. Mientras en Luxor o Asuán el termómetro supera los 45 grados en verano, aquí la brisa marina mantiene las temperaturas soportables. Pero ojo: soportable no significa ideal.
Temporada alta (marzo-mayo y septiembre-noviembre)
Estos son los meses perfectos. Temperaturas entre 20-28 grados, pocas lluvias, y la ciudad en plena actividad. Abril y octubre son mis favoritos: el Mediterráneo ya está templado para bañarse, los monumentos no están atestados, y los precios aún no han subido al máximo. La Semana Santa atrae a muchos europeos, así que si vienes en esas fechas reserva con antelación.
Verano (junio-agosto)
Los egipcios de El Cairo invaden Alejandría huyendo del calor infernal del interior. Las playas se llenan, los precios de hoteles suben un 30-50%, y el ambiente es festivo pero masificado. Las temperaturas rondan los 30-33 grados con humedad alta. Si no te importa el bullicio y quieres ver la ciudad en su versión más animada, puede funcionar. Si buscas tranquilidad, evítalo.
Invierno (diciembre-febrero)
Sorpresa: en Alejandría llueve en invierno. No como en Londres, pero sí lo suficiente para necesitar paraguas algunos días. Las temperaturas bajan a 12-18 grados, lo cual puede parecer poco para un español pero es bastante frío para los estándares locales (y para la calefacción inexistente de muchos edificios). La ventaja: precios bajos, ningún turista, y esa atmósfera melancólica que algunos adoramos. El Anfiteatro Romano bajo cielos grises tiene su encanto.
Ramadán y fiestas islámicas
Durante el Ramadán (las fechas varían cada año, consulta antes de viajar) muchos restaurantes cierran durante el día pero la ciudad cobra vida al atardecer con el iftar. Es una experiencia cultural única si estás preparado: respeta el ayuno en público, no comas ni bebas en la calle durante el día, y disfruta de las noches festivas. Los museos y monumentos funcionan con horario reducido.
Consejo práctico: Si vienes desde España, los vuelos suelen ser más baratos en temporada baja europea (enero-febrero, excepto Navidad). Combina esos precios bajos con el clima aceptable de Alejandría y tendrás una escapada económica.
Itinerario: de 2 a 5 días
Itinerario de 2 días - Lo esencial
Día 1: La Alejandría antigua
Empieza temprano (antes de las 9:00) en las Catacumbas de Kom El Shoqafa, uno de los yacimientos arqueológicos más fascinantes de Egipto. Estas tumbas romanas del siglo II mezclan iconografía egipcia, griega y romana de forma única. Dedica al menos una hora. Desde allí, un taxi corto te lleva al Pilar de Pompeyo, esa columna solitaria de 27 metros que es lo único que queda del antiguo Serapeum. Media hora basta aquí.
Almuerza en el centro, cerca del mercado de Attarine. Cualquier restaurante local con pescado del día será bueno. Por la tarde, visita el Museo Nacional de Alejandría (2-3 horas mínimo). Está instalado en un palacio italiano restaurado y recorre la historia de la ciudad desde la fundación por Alejandro Magno hasta la época moderna. Termina el día paseando por la Corniche al atardecer, con una parada para cenar pescado frente al mar.
Día 2: El legado cultural
Dedica la mañana a la Biblioteca de Alejandría moderna. No es la antigua (esa ardió hace siglos), pero este edificio del año 2002 es una obra maestra arquitectónica. Planea 2-3 horas entre la biblioteca principal, el planetario, y los museos anexos (el Museo de Manuscritos es excelente). Después, camina hasta el Anfiteatro Romano, el único teatro romano descubierto en Egipto.
Por la tarde, toma un taxi hasta la Ciudadela de Qaitbay, construida sobre los cimientos del antiguo Faro de Alejandría. Las vistas del Mediterráneo al atardecer desde sus murallas son inmejorables. Cena en uno de los restaurantes del puerto cercano.
Extensión a 3-4 días
Día 3: Palacios y jardines
Toma la mañana con calma. Desayuno largo en un café del centro, observando la vida pasar. Hacia el mediodía, taxi hasta el Palacio y Jardines de Montazah. Aunque el palacio principal no se puede visitar (era residencia real), los jardines son extensos y perfectos para pasear. Hay playas privadas en la zona (entrada 50-100 EGP, unos 2-3 USD). Almuerza en alguno de los restaurantes del complejo.
Por la tarde, visita el Museo de Joyas Reales, alojado en el palacio de una princesa egipcia. La colección de joyas de la familia real es deslumbrante. Termina cruzando el Puente Stanley al atardecer, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad.
Día 4: Alejandría profunda
Este día es para perderte. Empieza en el mercado de pescado de Anfushi a primera hora (6:00-8:00 es el mejor momento). Camina por los callejones del barrio, toma té en un ahwa (cafetería tradicional), y observa. Almuerza en un sitio local: el mejor pescado frito de la ciudad está en restaurantes sin nombre, solo con mesas de plástico y humo de parrilla.
Por la tarde, explora el barrio griego y el judío, hoy casi extintos pero con huellas visibles: sinagogas abandonadas, iglesias ortodoxas, placas en griego en edificios antiguos. La Alejandría cosmopolita de Durrell y Cavafis aún late aquí si sabes mirar. Cena de lujo en uno de los restaurantes clásicos del centro, como el Fish Market o el Kadoura.
Itinerario de 5 días
Día 5: Excursión a El Alamein o Rosetta
Si tienes un quinto día, hay dos opciones excelentes. El Alamein (100 km al oeste) es para los interesados en la Segunda Guerra Mundial: el cementerio británico, el museo de guerra, y las playas donde tuvo lugar una de las batallas más decisivas del conflicto. Excursión de día completo, mejor con conductor privado (60-80 USD el coche).
Rosetta (Rashid) (65 km al este) es donde se encontró la famosa Piedra de Rosetta. Es una ciudad otomana con casas históricas de ladrillo rojo, mezquitas antiguas, y un ambiente mucho más tranquilo. Media jornada basta. Puedes combinarla con un paseo en barca por el delta del Nilo.
Nota importante: Estos itinerarios asumen que no pierdes tiempo. Egipto puede ser lento: colas en monumentos, retrasos de transporte, negociaciones. Añade siempre un margen del 20% a tus planes.
Dónde comer: restaurantes
Restaurantes de pescado y marisco
Fish Market (San Stefano) - El más famoso y con razón. Eliges el pescado del mostrador, lo pesan, y lo preparan como quieras: frito, a la parrilla, o al horno con salsa de tomate. Ambiente elegante pero no pretencioso. Precio: 20-35 USD por persona con bebidas. Reserva para la cena.
Kadoura - Clásico alejandrino desde 1969. Dos locales: uno en Bahary junto al mar (más turístico) y otro en el centro (más local). El pescado es excelente, las raciones generosas, y el precio justo. Espera 15-25 USD por persona. El calamari frito es legendario.
Balbaa Village - Más popular entre egipcios que entre turistas. Ambiente familiar, mesas al aire libre, y un sistema donde eliges pescado fresco y pagas por peso. Menos refinado pero muy auténtico. Precio: 12-20 USD por persona.
White and Blue - En la zona de la Corniche, con terraza y vistas al mar. Especializado en mariscos: gambas, langostinos, cangrejos. Precio medio-alto para estándares locales (25-40 USD) pero calidad consistente.
Cocina egipcia tradicional
Mohamed Ahmed - Institución del ful y el falafel desde 1954. Desayuno o almuerzo rápido por menos de 5 USD. Nada elegante, todo delicioso. El lugar perfecto para empezar el día como un alejandrino.
Hosny - Cocina casera egipcia en versión restaurante. Koshary, molokhia, hamam mahshi (paloma rellena). Precios populares (8-12 USD), ambiente familiar, sin pretensiones.
Abou El Sid - Versión más elegante de la cocina egipcia. Decoración tradicional, servicio atento, y platos bien ejecutados. Ideal para una cena especial. Precio: 20-30 USD por persona.
Cafés históricos
Trianon - Café y pastelería fundado en 1905, cuando Alejandría era la ciudad más cosmopolita del Mediterráneo oriental. El interior art déco merece la visita tanto como los pasteles. Un café con dulce cuesta 5-8 USD.
Delices - Otro superviviente de la belle époque alejandrina. Helados, pasteles franceses, y esa atmósfera de otro tiempo. Perfecto para una pausa por la tarde.
Brazilian Coffee Stores - A pesar del nombre, es una cafetería griega de los años 20. El café turco es excelente y el ambiente es pura nostalgia.
Para cenar con vistas
Tikka Grill - En uno de los hoteles frente al mar, ofrece carnes y parrilladas con vistas a la bahía. Buena opción si necesitas un descanso del pescado. Precio: 25-35 USD.
Cualquier restaurante en la Corniche al atardecer - Honestamente, medio restaurante con terraza al mar servirá. La experiencia es la puesta de sol sobre el Mediterráneo, no la alta cocina.
Qué probar: comida
Pescado y marisco
Samak mashwi - Pescado a la parrilla, la preparación más común. Lubina (qarous) y dorada (denis) son las opciones premium. Siempre pregunta el precio por kilo antes de elegir; los turistas pueden acabar pagando de más si no negocian.
Gambari - Las gambas del Mediterráneo egipcio son pequeñas pero sabrosas. Fritas con ajo o a la parrilla, son un must. Un kilo cuesta unos 15-20 USD en restaurante.
Calamari - Los calamares fritos alejandrinos son justamente famosos. Crujientes por fuera, tiernos por dentro. Pide una ración como entrante.
Sayadeya - Arroz con pescado cocinado en salsa de cebolla caramelizada. Es el plato signature de Alejandría, imposible de encontrar igual en el resto de Egipto. El arroz absorbe todo el sabor del mar.
Comida callejera y desayuno
Ful medames - Habas cocidas lentamente con aceite, limón, comino y ajo. El desayuno egipcio por excelencia. En Alejandría le añaden tahini. Cuesta menos de 1 USD y te mantiene lleno durante horas.
Falafel (ta'ameya) - En Egipto se hace con habas en lugar de garbanzos, lo que les da un color más verde y textura más cremosa. Fritos al momento, dentro de pan aish baladí con ensalada.
Koshari - El plato nacional egipcio: arroz, lentejas, macarrones, garbanzos, cebolla frita y salsa de tomate picante. Parece extraño, sabe increíble. Versión alejandrina a veces incluye mariscos.
Feteer - Masa hojaldre que puede ser dulce (con miel, crema, Nutella) o salada (con queso, carne). Hay feteererias especializadas por toda la ciudad.
Dulces y bebidas
Om Ali - Pudín de pan con leche, nueces, pasas y coco. Servido caliente. El postre egipcio más popular, y en Alejandría lo hacen especialmente cremoso.
Basbousa - Bizcocho de sémola empapado en almíbar. Denso, dulcísimo, perfecto con té negro.
Helado de leche (ice cream) - La tradición alejandrina de helados viene de la influencia italiana y griega. Los sabores clásicos son leche, almendra y mango.
Jugo de caña (asab) - Zumo de caña de azúcar recién exprimido. Refrescante, natural, y por menos de 0.50 USD en cualquier puesto callejero.
Karkade - Infusión de hibisco, servida fría en verano. Roja, ácida, perfecta para el calor.
Secretos locales: consejos
Lo que no te cuentan las guías
El mejor momento para la Ciudadela de Qaitbay - Llega a las 8:00 cuando abre. A las 10:00 empiezan los autobuses de turistas. Al atardecer está llena de parejas egipcias haciéndose fotos. También bonito, pero diferente.
Regateo obligatorio - En taxis sin taxímetro, mercados, y tiendas de souvenirs, el primer precio es siempre el doble o triple del real. Sonríe, contrapropone un 40% de lo pedido, y negocia desde ahí. En restaurantes y supermercados, precios fijos.
El pescado más fresco - Los restaurantes del mercado de Anfushi no son bonitos, pero el pescado llega directamente de los barcos cada mañana. Si quieres autenticidad sobre estética, ve allí.
Las playas públicas no son lo que imaginas - Las playas gratuitas de Alejandría están masificadas y no tienen la limpieza que esperarías. Paga los 50-100 EGP de entrada a una playa privada (hotel o club) y disfrutarás mucho más.
El calor del asfalto - En verano, el suelo de la ciudad arde literalmente. Lleva zapatos cerrados cómodos. Las sandalias las reservas para la playa.
Errores comunes de turistas
Subestimar las distancias - La Corniche tiene 20 km. No pienses que puedes ir caminando de la Biblioteca a Montazah. Usa taxis o el tranvía.
Ignorar el horario de siesta - Entre 14:00 y 17:00 la ciudad baja el ritmo drásticamente. Muchas tiendas cierran. Planea visitas a museos o descanso en esas horas.
No llevar efectivo - Aunque cada vez más sitios aceptan tarjeta, el efectivo sigue siendo rey. Lleva libras egipcias para taxis, propinas, y puestos callejeros. Los cajeros Banque Misr y CIB funcionan bien con tarjetas extranjeras.
Olvidar la propina (baksheesh) - En Egipto se espera propina por casi todo. En restaurantes, 10-15% si no está incluido. A los cuidadores de monumentos que te abren puertas especiales, 20-50 EGP. A los conductores de taxi amables, redondea hacia arriba.
Apps útiles
Uber y Careem - Funcionan en Alejandría y evitan la negociación con taxistas. Los precios son justos y fijos. Careem a veces tiene mejores ofertas.
Google Maps - Funciona razonablemente bien, aunque algunas direcciones están solo en árabe. Ten paciencia.
Google Translate - Imprescindible. La función de cámara que traduce señales es útil para menús y carteles.
Transporte y conexión
Llegar a Alejandría
Desde El Cairo en tren - La mejor opción. Trenes salen de la estación Ramses cada hora. El viaje dura 2.5-3 horas. Primera clase cuesta unos 10 USD, es cómodo y con aire acondicionado. Segunda clase (5 USD) es perfectamente viable. Compra billetes en la estación o en la app Egyptian National Railways.
Desde El Cairo en autobús - West Delta y Go Bus operan rutas frecuentes desde la estación Turgoman. 3-4 horas dependiendo del tráfico. Precio: 5-8 USD. Más barato pero menos cómodo que el tren.
Vuelos - El aeropuerto de Borg El Arab (HBE) está a 40 km del centro. Hay vuelos desde El Cairo (innecesarios, el tren es mejor) y algunas ciudades del Golfo. Desde Europa, normalmente hay que conectar en El Cairo. Desde Madrid, Turkish Airlines vía Estambul o Egyptair vía El Cairo son las opciones más comunes.
Desde España - No hay vuelos directos a Alejandría. La ruta más común es Madrid-El Cairo con Egyptair (4.5 horas), luego tren a Alejandría. Precio total desde 400-600 EUR ida y vuelta según temporada.
Moverse por la ciudad
Taxis - Amarillos o negros, omnipresentes. Negocia el precio antes de subir o usa el taxímetro (insiste en ello). Un trayecto dentro del centro cuesta 30-50 EGP (1-2 USD). A Montazah, unos 100-150 EGP.
Uber/Careem - Funcionan bien, precios transparentes, pago por app. Mi opción preferida para evitar malentendidos.
Tranvía - El tranvía histórico de Alejandría (el más antiguo de África) sigue funcionando. Es lento, ruidoso, y una experiencia en sí mismo. Precio: 2 EGP (céntimos). La línea azul recorre la Corniche.
Microbus - Los minibuses blancos van por rutas fijas pero sin horario ni paradas oficiales. Levantas la mano, gritas tu destino, y te subes si va en esa dirección. Baratísimo (5-10 EGP) pero caótico si no hablas árabe.
A pie - El centro histórico es caminable. La Corniche es agradable para pasear pero las distancias son largas. Cuidado con el tráfico: los coches no ceden el paso a los peatones.
Conectividad
WiFi - Disponible en hoteles, cafés, y restaurantes. La velocidad varía mucho. Para trabajo remoto, elige hoteles de cadena internacional.
SIM local - Vodafone, Orange y Etisalat tienen tiendas por toda la ciudad. Una SIM con datos (10-20 GB) cuesta unos 15-20 USD. Necesitas pasaporte. La cobertura 4G es buena en zonas urbanas.
Enchufes - Egipto usa enchufes tipo C (europeo de dos clavijas). Si vienes desde España, no necesitas adaptador. Desde Latinoamérica, sí.
Para quién es Alejandría: resumen
Alejandría es perfecta para ti si buscas un Egipto diferente al de las pirámides y los templos faraónicos. Es historia grecorromana, ambiente mediterráneo, y gastronomía de pescado fresco. Es para quienes disfrutan la melancolía de las ciudades que fueron grandes, para los que prefieren cafés con solera a complejos turísticos, para fotógrafos que buscan luz de mar y arquitectura decadente.
No es para ti si solo tienes una semana en Egipto y quieres ver pirámides, Luxor y Abu Simbel. En ese caso, Alejandría queda fuera de ruta. Tampoco si buscas playas paradisíacas (las del Mar Rojo son mejores) o si no toleras el caos controlado de las ciudades árabes.
Pero si tienes tiempo, curiosidad, y ganas de conocer la otra cara de Egipto, Alejandría te recompensará con creces. Es la ciudad donde Cleopatra sedujo a César, donde ardió el conocimiento antiguo, y donde todavía hoy puedes tomar un té mirando el mismo Mediterráneo que vieron Alejandro Magno y los faros de la antigüedad.