Walking Street Pattaya
Walking Street es un kilómetro de luces de neón, bares, discotecas y vida nocturna que convirtió a Pattaya en sinónimo del turismo sexual tailandés. Esta calle es la quintaesencia del ocio nocturno del sudeste asiático, con todas sus contradicciones y excesos.
La geografía de la calle
La zona peatonal abre desde las 18:00 hasta la madrugada. Desde la playa de Pattaya hasta el muelle Bali Hai se extiende una cadena ininterrumpida de locales: bares go-go, bares de cerveza, discotecas, cabarés y restaurantes para todos los gustos y presupuestos.
Tipos de locales
En los bares go-go las chicas bailan en el escenario y puedes 'comprar' su compañía. Los bares de cerveza son terrazas abiertas con anfitrionas y mesas de billar. Las discotecas son clubes corrientes con música EDM. Los espectáculos de cabaré, con transformistas y vestuarios espectaculares (Tiffany's, Alcázar), son un entretenimiento bastante apto para toda la familia.
La realidad
La calle no se reduce a la industria del sexo. Aquí pasan el rato grupos de amigos, las parejas entran a bares normales y los turistas fotografían los carteles de neón. No hay agresividad: todo es voluntario y a la vista. Pero la comodidad moral de cada uno es algo personal.
Precios y estafas
Una cerveza en un bar de la calle cuesta 70-100 baht; en un go-go, desde 150 baht, y las 'lady drinks', 200-300. Las cuentas pueden incluir recargos ocultos, así que conviene revisarlas. Fotografiar a las chicas sin permiso es de mala educación. Regatear es lo habitual en todas partes.
Alternativas
Los sois vecinos (callejones) son más baratos y auténticos. El Soi 6 concentra bares en miniatura; el Soi Buakhao es zona de expatriados; Jomtien resulta más tranquilo y familiar. El Santuario de la Verdad es un buen antídoto cultural.
Seguridad
La calle es relativamente segura: hay presencia policial y las peleas son raras. Vigila la cartera entre la multitud, no te metas en discusiones y toma solo taxis con taxímetro o precio acordado de antemano. Las drogas conllevan penas de cárcel muy serias.
Ambiente y consejos
Walking Street resulta chocante para el viajero que no la espera y rutinaria para los habituales. Merece la pena recorrerla al menos una vez para entender el fenómeno. Pero Pattaya es mucho más que esta calle, y Tailandia es mucho más que Pattaya.
