Playa Soul
Soul Beach es un club de playa en la isla de Saadiyat centrado en el ambiente relajado y el bienestar. Menos fiesta y más calma: yoga al amanecer, comida saludable y aguas turquesas de una isla que es reserva natural.
Concepto
Soul Beach nació para quienes buscan descanso sin música a todo volumen ni multitudes. Su filosofía gira en torno a la conexión con la naturaleza y con uno mismo. El nombre lo refleja: un lugar para el alma, no solo para el cuerpo.
La playa
Una amplia franja de arena blanca en la costa norte de Saadiyat. Agua cristalina, pendiente suave y oleaje mínimo. El terreno forma parte de una reserva natural donde anidan tortugas marinas. En temporada puede que vea rastros de los nidos.
Programas de bienestar
El yoga matutino en la playa está incluido en el pase de día. Hay meditaciones al atardecer. Masajes y tratamientos de spa con cosméticos naturales. Una zona de fitness con vistas al mar. Programas de depuración y consultas con nutricionistas.
Comida
Carta saludable: ensaladas, bowls, zumos recién exprimidos y batidos. También hay platos clásicos para quienes no están a dieta. Productos ecológicos y opciones vegetarianas y veganas. Hay alcohol disponible, pero no es el protagonista.
Instalaciones
Tumbonas y sombrillas, y casetas para mayor privacidad. Piscina con zona de descanso. Vestuarios, duchas y todo lo necesario. Deportes acuáticos: paddleboards y kayaks. Sin atracciones ruidosas ni motos de agua.
Para quién
Para parejas que buscan romanticismo. Para aficionados al yoga y al bienestar. Para quienes están cansados de los clubes ruidosos. Para familias con niños que valoran la tranquilidad. No es para fiesteros ni amantes de las pool parties.
Información práctica
En la isla de Saadiyat, cerca del Louvre. El pase de día cuesta unos 150-200 dírhams. Entre semana no hace falta reservar. Abre todo el año; las mañanas y las tardes de verano son las horas más agradables.
Ambiente y carácter
Soul Beach es un oasis de calma en los lujosos Emiratos. Un lugar para recargar las pilas, no para descontrolarse. Perfecto después de una jornada cultural en el Louvre o como retiro de bienestar en sí mismo.