Jan el-Jalili
Khan el-Khalili no es solo un bazar: es todo un mundo. Un laberinto de callejones estrechos, miles de tiendas, olor a especias y a cuero, los gritos de los comerciantes, el tintineo de las vasijas de cobre; aquí El Cairo sigue siendo como hace siglos. El bazar existe desde el siglo XIV y continúa siendo el corazón de la ciudad vieja.
Historia del bazar
Khan el-Khalili fue fundado en 1382 por el emir Djaharks el-Khalili como caravasar, un lugar donde los comerciantes podían alojarse, almacenar sus mercancías y hacer negocios. Poco a poco fueron surgiendo a su alrededor tiendas, talleres y cafeterías, y el caravasar se convirtió en el mayor mercado de El Cairo.
Durante las épocas mameluca y otomana, el bazar prosperó: aquí se comerciaba con sedas y especias de Oriente, oro de Sudán y cuero de Marruecos. De aquellos tiempos se conservan muchos edificios, con sus celosías de madera tallada, sus rejas decoradas y sus galerías abovedadas.
Qué comprar
Oro y plata
La calle principal del bazar es la Fila del Oro (Sikkat al-Badistan). Cientos de joyerías venden oro y plata al peso. Hay piezas de estilo tradicional egipcio: cartuchos con jeroglíficos, escarabajos, el Ojo de Horus.
Especias y perfumería
Especias egipcias, aceites esenciales, perfumería tradicional; de todo y en abundancia. Puedes comprar aceite con aroma de loto, azafrán, henna o comino negro. Los comerciantes te explican encantados las propiedades de cada especia.
Objetos de cobre y latón
Bandejas, lámparas, cafeteras y platos decorativos con grabados. Los talleres están en el propio bazar: puedes ver cómo se elaboran y encargar un grabado.
Textiles y alfombras
El algodón es el orgullo de Egipto. En el bazar se venden telas, ropa y ropa de cama. Las alfombras son en su mayoría de fabricación industrial, aunque algunas son artesanales.
Antigüedades y recuerdos
Papiros con imágenes del antiguo Egipto (ojo: hay muchas falsificaciones hechas con hojas de plátano), réplicas de estatuillas, narguiles y lámparas de estilo árabe.
Cómo regatear
El regateo es parte esencial de la compra. El precio de partida suele estar inflado de 3 a 5 veces. El método es este:
1. Pregunta el precio, finge sorpresa y ofrece el tuyo, aproximadamente un tercio del precio inicial.
2. Regatea de forma amistosa pero firme. El vendedor te ofrecerá té, cumplidos, historias; forma parte del ritual.
3. Si no llegáis a un acuerdo, haz amago de marcharte. Eso suele funcionar.
4. El precio real suele ser el 40-60 % del inicial.
No regatees si no piensas comprar. Y no compares precios en voz alta: se considera de mala educación.
Cafés y comida
Café El Fishawy
Un café legendario que funciona desde 1773. El premio Nobel de Literatura Naguib Mahfuz tomaba café aquí. Tiene el ambiente del viejo Cairo: espejos, mesas de latón, narguiles y música árabe. El café y el té son baratos, pero el ambiente no tiene precio.
Comida callejera
Ful (puré de habas), taamiya (el falafel egipcio), koshari (mezcla de arroz, pasta y lentejas); todo se puede probar en los pequeños restaurantes de los alrededores del bazar.
Qué ver cerca
El bazar se encuentra en el Cairo islámico, el centro histórico de la ciudad. Cerca están la mezquita de Al-Azhar (una de las más antiguas del mundo), la mezquita de Al-Hussein y la puerta medieval de Bab Zuweila. Es un mundo aparte que merece recorrerse a pie.
Desde aquí puedes ir andando al Museo Egipcio (30-40 minutos por el centro) o tomar un taxi hasta las pirámides.
Consejos prácticos
Cuándo visitarlo
El bazar abre de 10:00 a 22:00 (algunas tiendas hasta medianoche). El mejor momento es al atardecer, cuando baja el calor y el bazar cobra vida. Muchas tiendas cierran el viernes por la tarde (hora de la oración).
Seguridad
El bazar es seguro, pero vigila tus bolsillos: las multitudes y los callejones estrechos son terreno propicio para los robos. No enseñes grandes cantidades de dinero en efectivo.
Cómo orientarse
Es fácil perderse, y eso forma parte de la gracia. El GPS funciona mal en los callejones estrechos. Oriéntate por las mezquitas y las puertas, o simplemente déjate llevar.
Ambiente y carácter
Khan el-Khalili es una inmersión en otro mundo. Un mundo donde el tiempo no se mide en minutos, sino en tazas de té. Donde el comercio es un arte, no un simple intercambio de dinero por mercancía. Donde el aire se llena de aromas de incienso, café y cuero.
Puedes pasar aquí un día entero, yendo de tienda en tienda, regateando por una bandeja de cobre, tomando té de hibisco en un café centenario. Y salir con la sensación de haber visto el verdadero Cairo: no atracciones turísticas, sino una ciudad viva con mil años de historia.