Taj Mahal
Tu primera visión del Taj Mahal a través del arco de la puerta de entrada y, en ese instante, entiendes por qué lo llaman perfección. Mármol blanco contra el cielo, simetría, reflejo en el canal de agua. Las fotos captan la forma, pero no la luz. Y el Taj Mahal es, ante todo, luz: cambia de color, del rosa al amanecer al dorado al atardecer.
Una historia de amor
En 1612, el príncipe mogol Khurram se casó con Arjumand Banu Begum. Le puso el nombre de Mumtaz Mahal. Durante diecinueve años estuvo a su lado. Le dio catorce hijos. En 1631 murió en el parto.
Para entonces, Khurram se había convertido en el emperador Shah Jahan. Dicen que el pelo se le volvió gris en una sola noche. Después empezó a construir el mausoleo.
Veintidós años, veinte mil trabajadores, mármol de Rajasthan, piedras preciosas de toda Asia. Costó unos mil millones de dólares en dinero de hoy.
Arquitectura
El Taj Mahal es simétrico en todos los ejes salvo en un detalle. El mausoleo en el centro, cuatro minaretes en las esquinas. La única asimetría son los sarcófagos del interior: Mumtaz en el centro, Shah Jahan a su lado.
El mármol blanco está decorado con incrustaciones de piedras semipreciosas. Una sola flor puede llevar sesenta piedras de distintos tonos. No es pintura: es piedra dentro de piedra.
Cómo visitarlo
Hora: amanecer (poca gente, luz rosada), atardecer (luz dorada), luna llena (cinco noches al mes, cuando el mármol se vuelve plateado). Hay tres entradas; la occidental, para extranjeros, tiene menos cola.
Información práctica
Entradas: unas 1.100 rupias para extranjeros. Horario: del amanecer al atardecer, salvo los viernes. Calcula un mínimo de 2 horas para la visita. Desde Delhi, el tren tarda 2-3 horas.