Torre Redonda
La Torre Redonda (Rundetaarn) es una torre del siglo XVII que se construyó como observatorio astronómico para la Universidad de Copenhague. Se terminó en 1642, durante el reinado del rey Cristián IV, y su rasgo más singular es una rampa en espiral de 209 metros, en lugar de escaleras, lo bastante ancha para que, según cuenta la leyenda, Pedro el Grande la subiera a caballo en 1716. Con 36 metros de altura, ofrece vistas panorámicas del casco antiguo de Copenhague desde su mirador en la azotea.