Convento de Novodévichi
El Convento de Novodévichi es una joya del barroco moscovita: a la vez fortaleza, prisión y lugar de sepultura de familias nobles. Lo fundó Basilio III para conmemorar la recuperación de Smolensk, y fue testigo de la vida de zarinas y princesas, de Borís Godunov y de Sofía Alekséyevna. La UNESCO lo incluyó en la Lista del Patrimonio Mundial.
Historia
El convento se fundó en 1524 en el Campo de las Doncellas, donde, según la leyenda, los tártaros escogían a las muchachas que se llevaban como tributo. Está dedicado al Icono de la Madre de Dios de Smolensk.
Aquí tomaron los hábitos mujeres de familias reales, unas por voluntad propia y otras no tanto. Irina Godunova, viuda de Fiódor I. Eudoxia Lopujiná, primera esposa de Pedro I. Sofía Alekséyevna, hermana de Pedro, encerrada tras la revuelta de los streltsí.
En el siglo XVII se reconstruyó en estilo «barroco Narýshkin»: muros rojos y blancos, marcos de ventana labrados y cúpulas doradas. Ese aspecto se conserva hoy.
Arquitectura
Catedral de Smolensk (1525): la iglesia principal y el edificio más antiguo del convento. Conserva frescos del siglo XVI y un iconostasio de cinco cuerpos.
Campanario (1690): 72 metros de altura, uno de los más bellos de Rusia. Seis niveles y una silueta que parece de encaje.
Iglesias de la Puerta: la de la Transfiguración y la de la Intercesión. Entrar al convento es como adentrarse en una ciudad de cuento.
Los muros con torres lo convierten en una verdadera fortaleza. El convento resistió a los polacos durante el Período Tumultuoso y sirvió de bastión avanzado en la defensa de Moscú.
Cementerio de Novodévichi
Más allá de los muros se encuentra el cementerio más prestigioso de Rusia. Aquí están enterrados Chéjov, Gógol, Bulgákov, Shostakóvich, Rostropóvich, Yeltsin y Ranévskaya. Las lápidas escultóricas son por sí mismas una forma de arte.
El cementerio está abierto al público y la entrada es de pago. Pida un mapa en la entrada, porque de lo contrario no dará con las tumbas concretas.
Información práctica
El convento sigue en activo y la entrada es gratuita (las exposiciones del museo se pagan aparte). El código de vestimenta es obligatorio.
Metro: Spórtivnaya. Desde la estación, 10 minutos a pie junto al estanque (el mismo en el que Chaikovski concibió «El lago de los cisnes»).
Para el convento, calcule 1 o 2 horas. Para el cementerio, lo mismo o más si le interesa la historia.
Ambiente
Novodévichi es un oasis de calma en plena ciudad. Dentro de los muros se respira otro ritmo: monjas, velas y campanas que repican. La historia pesa: cada piedra recuerda los dramas de la familia real.
El estanque frente al convento ofrece una de las estampas clásicas de Moscú. Los muros y el campanario se reflejan en el agua, hay cisnes (sí, de verdad) y bancos a lo largo de la orilla. El mejor momento es el atardecer.