Puente de María
El Marienbrücke (Puente de María) es el lugar de leyenda para conseguir la foto perfecta del castillo de Neuschwanstein. Este estrecho puente metálico cuelga a 90 metros sobre el desfiladero del Pöllat y ofrece una vista frontal del castillo que se ha convertido en la imagen más representativa de Alemania. Se construyó en 1866 y lleva el nombre de la madre del rey Luis II. El acceso es gratuito, sin necesidad de entrada. Se llega a pie desde el aparcamiento P4 (45 minutos cuesta arriba) o en autobús lanzadera (3,50 € solo ida; 5 € ida y vuelta). Aviso: puede cerrar en invierno por el hielo y la nieve.