Iglesia de San Carlos
La Karlskirche es una obra maestra del barroco que el emperador Carlos VI mandó construir en 1737 tras el fin de la peste. Tiene una cúpula monumental y dos columnas colosales inspiradas en la Columna de Trajano de Roma. Un ascensor panorámico que sube por el interior de la cúpula ofrece unas vistas únicas de los frescos y de la ciudad. La iglesia refleja el poder del Imperio austríaco.