Mausoleo de Ismail Samani
El Mausoleo de Ismail Samani es el edificio más antiguo que sobrevive en Asia Central y una maravilla arquitectónica construida en el siglo IX (alrededor de 892-907). Se considera el monumento islámico más antiguo de la región. Los muros están hechos enteramente de ladrillos cocidos dispuestos en 18 patrones diferentes, creando impresionantes efectos de luz y sombra durante todo el día. El edificio cuadrado con cúpula hemisférica representa la transición de la arquitectura zoroástrica a la islámica. El edificio sobrevivió a la invasión mongola porque estaba enterrado bajo la arena y no fue descubierto hasta 1934.