Cataratas del Iguazú
Hay cascadas que impresionan por su escala. Hay otras que aturden con su poder. Y luego está Iguazú—un lugar donde la naturaleza decidió no elegir y creó todo a la vez. Cuando ves por primera vez esta muralla de 275 cascadas que se extiende tres kilómetros, te quedas sin aliento. Millones de litros de agua se precipitan al desfiladero cada segundo, levantando nubes de niebla donde juegan docenas de arcoíris. Eleanor Roosevelt, al ver Iguazú, dijo: "¡Pobre Niágara!"—y es difícil no estar de acuerdo.
La Garganta del Diablo: Corazón de las Cataratas
La atracción principal es la "Garganta de...