Castillo de Hohenschwangau
El Castillo de Hohenschwangau es ese precioso castillo amarillo que se alza frente a Neuschwanstein y donde el rey Luis II pasó su infancia. Se construyó en su origen en el siglo XII y fue reconstruido por completo en 1837 por el padre de Luis, el rey Maximiliano II, en estilo neogótico. El interior resulta más cálido e íntimo que el de Neuschwanstein, con frescos románticos que representan leyendas de caballeros alemanes. La visita guiada dura 45 minutos e incluye 90 escalones sin ascensor. Hay entradas combinadas con Neuschwanstein y el Museo de los Reyes Bávaros.