Gran Barrera de Coral
Es lo único vivo que se distingue desde el espacio. La Gran Barrera de Coral no es solo un arrecife: es todo un ecosistema del tamaño de Italia, con 2.300 kilómetros a lo largo de la costa australiana, 900 islas, 2.900 arrecifes individuales y una diversidad de vida difícil de imaginar. Cuando metes la cabeza bajo el agua por primera vez, te quedas sin aliento: es como estar dentro de un documental de la BBC, salvo que todo es real y está ocurriendo en este preciso instante.
Una ciudad submarina
El arrecife lo construyeron organismos diminutos: pólipos de coral que, a lo largo de millones de años, levantaron la mayor estructura jamás creada por seres vivos. Aquí viven más de 1.500 especies de peces, 400 de coral, 4.000 de moluscos, además de tortugas marinas, delfines, mantarrayas y los famosos «Nemos», los peces payaso entre sus anémonas.
Los colores del arrecife son imposibles de describir con palabras. Los corales aparecen en tonos púrpura, azul eléctrico y amarillo intenso. Los peces van desde los colores neón hasta el camuflaje perfecto. La luz que se filtra a través del agua crea un juego de sombras en constante cambio. Cada inmersión revela una imagen nueva.
Cómo ver el arrecife
Snorkel
Para un primer encuentro, basta con una máscara y un tubo. La mayoría de las excursiones desde Cairns o Port Douglas incluyen snorkel en dos o tres puntos del arrecife. En esas zonas la profundidad es de 2 a 5 metros, el agua es cristalina y la corriente, suave. Nadarás entre corales, peces y, con suerte, tortugas marinas, que suelen acercarse a los visitantes.
Buceo
Para los buceadores titulados, el arrecife abre nuevas dimensiones. Sus paredes se hunden decenas de metros y, en las profundidades, aparecen tiburones de arrecife, rayas y serpientes marinas. El arrecife exterior es el más virgen y colorido. Si no tienes titulación, muchos operadores ofrecen bautismos de buceo con instructor.
Islas
En algunas islas del arrecife es posible alojarse. Lizard Island es un complejo de lujo para quienes buscan tranquilidad. Heron Island es un paraíso para buceadores, con coral que empieza justo en la playa. En Lady Elliot las tortugas vienen a desovar de noviembre a marzo.
Desde el aire
Las excursiones en helicóptero o avioneta revelan una escala que bajo el agua pasa inadvertida. Desde arriba, el arrecife se ve como manchas turquesa y esmeralda sobre el azul profundo del océano. Heart Reef resulta especialmente impresionante: un arrecife de coral natural con forma de corazón. No se podría imaginar un lugar más romántico para una pedida de mano.
Desde dónde partir
Cairns
El principal centro turístico de la Gran Barrera de Coral. De aquí parte la mayoría de las excursiones, desde viajes en grupo económicos hasta yates privados. El arrecife exterior está a unas dos horas en catamarán. La ciudad es pequeña, pero cuenta con buenas infraestructuras: hoteles para todos los bolsillos, restaurantes de marisco y vida nocturna.
Port Douglas
A una hora al norte de Cairns, un destino más íntimo y caro. Desde aquí se llega antes a los tramos más bonitos del arrecife, incluido Agincourt Reef. El ambiente es más relajado y la clientela, más acomodada. Ideal para lunas de miel o vacaciones tranquilas.
Whitsundays
Las islas Whitsunday son otra parte del arrecife, más al sur. Desde aquí se puede llegar a la famosa Whitehaven Beach, con su arena de cuarzo de un blanco inmaculado, y a Heart Reef. También puedes alquilar un yate y pasar varios días navegando de isla en isla.
Consejos prácticos
Cuándo ir
La mejor época es el invierno y la primavera australes (de junio a noviembre): menos lluvia, agua más clara y temperaturas agradables (de 24 a 28 °C en el agua). De diciembre a marzo es la temporada del monzón, con posibles tormentas, pero menos medusas y menos turistas. Evita los meses de noviembre a mayo si te dan miedo las medusas irukandji, cuya picadura es peligrosa.
Qué elegir
Una excursión de un día es lo mínimo para conocer el arrecife. Un liveaboard de tres a cinco días (alojado en un yate y buceando a diario) está pensado para buceadores experimentados. Pernoctar en una isla permite sumergirse del todo en el entorno. Y combinar el arrecife con la selva tropical de Daintree aporta variedad.
Protección solar
El sol australiano es intenso y el reflejo del agua intensifica aún más su efecto. Usa un protector solar respetuoso con los arrecifes (sin oxibenzona, que mata el coral). Mucha gente prefiere nadar con traje de neopreno o camisetas de protección, que resguardan tanto del sol como de las medusas.
Ambiente
La Gran Barrera de Coral cambia tu relación con el océano. Antes de visitarla, el mar parece solo agua. Después entiendes que bajo la superficie se esconde todo un universo con sus propias reglas, su belleza y su fragilidad.
El arrecife está sufriendo las consecuencias del cambio climático: el aumento de la temperatura del agua provoca el blanqueamiento del coral. Parte del arrecife ya ha muerto y otra parte está amenazada. Eso le da a la visita un matiz agridulce: contemplas una belleza increíble y comprendes que quizá las generaciones futuras no puedan hacerlo. Tal vez por eso merezca la pena ir ahora y llevarse a casa no solo fotos, sino la conciencia de que tanta belleza necesita protección.