Parque Nacional Erawan
El Parque Nacional de Erawan es una joya de la provincia de Kanchanaburi, célebre por su cascada de siete niveles con pozas de color esmeralda. El agua es tan transparente que los peces parecen flotar en el aire. Es uno de los parajes naturales más bonitos de Tailandia.
La cascada de Erawan
La cascada de siete niveles toma su nombre de Erawan, el elefante de tres cabezas de la mitología hindú: el nivel superior recuerda a su cabeza. Cada nivel es una poza rodeada de selva tropical. Llegar a lo alto supone 2 km por la jungla.
Los niveles de la cascada
Del primero al tercer nivel el acceso es fácil y hay mucha gente. El cuarto y el quinto son los más bonitos para fotos, con agua turquesa. El sexto y el séptimo tienen subidas difíciles, menos visitantes y un aire más salvaje. Cada nivel merece una parada.
El spa de peces
En las pozas viven peces doctor, que mordisquean la piel muerta de los pies. Es una exfoliación natural y gratuita, con un cosquilleo agradable. Para preservar el ecosistema está prohibido el protector solar: lávatelo antes de bañarte.
Normas del parque
La comida está prohibida por encima del primer nivel (los monos la roban). Las botellas de plástico llevan fianza: devuélvelas a la salida. Está prohibido fumar en todo el recinto. Hay que llevar calzado, porque las rocas resbalan. En la entrada se alquilan chalecos salvavidas.
Las cuevas
La cueva de Phra That tiene estalactitas y estatuas de Buda. La cueva de Wang Badan requiere linterna y es exigente. Las cuevas se visitan menos que la cascada y necesitan más tiempo.
Información práctica
A 65 km de Kanchanaburi, 1,5 horas en coche. Los autobuses desde la ciudad son poco frecuentes. Abre de 8:00 a 16:30; el último descenso desde los niveles superiores es a las 15:30. Los fines de semana se llena; entre semana está más tranquilo.
Ambiente y características
Erawan es una visita obligada si vas al Puente sobre el río Kwai. Reserva medio día: subir, bañarte en cada nivel y bajar. Lleva ropa seca y una toalla. La mejor época es después de los monzones (de noviembre a enero), cuando el agua baja con fuerza y limpia.