Torre Eiffel
Cuando caminas hacia la Torre Eiffel por primera vez, aparece de repente y resulta más grande de lo que imaginabas. 330 metros de hierro, una estructura de encaje que iba a durar 20 años y lleva 135. Símbolo de París, odiada al nacer y hoy amada por el mundo entero.
Una estructura temporal
La torre se construyó para el centenario de la Revolución francesa, como arco de entrada a la Exposición Universal de 1889. Gustave Eiffel ganó el concurso. Antes de que estuviera terminada, trescientos intelectuales firmaron una protesta contra aquel monstruo de hierro. Maupassant y Verlaine la tachaban de vergüenza de París. Perdieron.
En 1909 iba a ser derribada. La salvó la radio: Eiffel instaló antenas en la cima.
Una proeza de ingeniería
7.300 toneladas de hierro y 2,5 millones de remaches. Se construyó en dos años. Cuatro pilares inclinados convergen hacia la cima. La torre oscila hasta 12 cm con el viento, pero no se cae.
Tres niveles
Primer piso (57 m): suelo de cristal y restaurante. Segundo piso (115 m): el mejor equilibrio, con el restaurante Jules Verne. Cima (276 m): vistas de todo París y bar de champán.
Cómo visitarla
Las entradas por internet son imprescindibles. El ascensor a la cima cuesta unos 29 euros. En verano abre hasta medianoche.