Iglesia sobre la Sangre
Estás frente a un templo blanco como la nieve con cúpulas doradas, y lo primero que notas es el silencio. No el silencio urbano habitual, sino otro diferente, más denso. La gente alrededor habla en voz baja, como si temieran perturbar la paz de este lugar. Y tienen razón en temer. Bajo tus pies hay tierra empapada de una de las tragedias más terribles de la historia rusa. Aquí, en el sótano de una casa demolida, en la noche del 16 al 17 de julio de 1918, fue fusilada la familia imperial. La Iglesia sobre la Sangre no es solo un templo. Es un monumento, una oración y un recordatorio, construido...
