Angkor Wat
El sol sale por detrás de cinco torres y sus siluetas se reflejan en el estanque que hay frente al templo. Has visto esta imagen un millón de veces, pero cuando estás allí a las cinco de la mañana, entre cientos de personas con cámaras, y el cielo empieza a teñirse de rosa, lo entiendes: ninguna fotografía capta la magnitud del lugar. Angkor Wat es el mayor monumento religioso del mundo, una ciudad-templo que estuvo perdida en la selva durante nueve siglos y que se convirtió en símbolo de toda una civilización.
El Imperio Jemer
Del siglo IX al XIII, el Imperio Jemer dominó un territorio que iba desde Vietnam hasta Myanmar. En su apogeo, la capital, Angkor, llegó a tener hasta un millón de habitantes: era la ciudad más grande del mundo medieval. La propia Roma, en su mejor momento, fue más pequeña.
El rey Suryavarman II mandó construir el templo en la primera mitad del siglo XII: 37 años de obras y cientos de miles de trabajadores. En origen estuvo dedicado a Visnú y más tarde se consagró al budismo.
La arquitectura del templo
Angkor Wat es una representación del universo hindú. La torre central (65 metros) simboliza el monte Meru, morada de los dioses. El primer nivel cuenta con 800 metros de bajorrelieves: el «relato» continuo en piedra más extenso del mundo. En ellos se representan escenas del Mahabharata y el Ramayana, así como la historia del propio Suryavarman II.
Cómo visitarlo
Lo clásico es llegar entre las 5:00 y las 5:30, hacerse con un sitio junto al estanque norte y esperar el amanecer tras las torres. Entrada para todo el complejo: 1 día, 37 dólares; 3 días, 62 dólares; 7 días, 72 dólares. El transporte desde Siem Reap en tuk-tuk cuesta entre 15 y 20 dólares al día.
Otros templos
Angkor Thom, ciudad fortificada a 3 km, fue la capital bajo Jayavarman VII. Bayon es un templo con 200 enormes rostros de piedra. Ta Prohm es un templo abandonado a la selva, donde árboles gigantescos crecen entre las piedras.