Pico de Adán (Sri Pada)
La montaña sagrada de Sri Lanka, cuya cima guarda una «huella» que pertenece a Buda, a Shiva, a Adán o al apóstol Tomás, según a quién preguntes. Sri Pada (el Pico de Adán) es lugar de peregrinación para budistas, hindúes, musulmanes y cristianos por igual. Subir de noche para recibir el amanecer en lo alto es una de las experiencias más intensas que puedes vivir en la isla.
La montaña sagrada
La huella
En la cima (2.243 m) hay una depresión con forma de pie de 1,8 metros de largo. Los budistas creen que es la huella de Buda, dejada durante su visita a la isla. Los hindúes se la atribuyen a Shiva; los musulmanes, a Adán (de ahí su nombre en inglés); los cristianos, al apóstol Tomás. Un caso raro en el que un mismo lugar es sagrado para todos.
La peregrinación
La temporada de peregrinación va de diciembre a mayo (con su punto álgido en la luna llena de Vesak). Miles de personas suben cada noche. El sendero está iluminado y hay puestos de té por el camino. Fuera de temporada, el sendero está vacío, sin luz y resulta más peligroso.
La subida
La ruta
El camino clásico arranca desde el pueblo de Nallathanniya (Delhousie). Son 5.500 escalones, 7 kilómetros y 1.000 metros de desnivel. La subida lleva de 3 a 5 horas, según la forma física y las paradas que hagas.
Cuándo empezar
La salida se hace hacia las 2:00 o 3:00 de la madrugada para llegar a la cima al amanecer (en torno a las 6:00 o 6:30). Caminar en la oscuridad es parte de la experiencia: las luces del sendero, las estrellas, el silencio antes del alba.
Qué esperar
La primera mitad es relativamente fácil, con escalones suaves. La segunda se vuelve más empinada y las piernas se cansan. Los últimos 500 metros son los más duros: ves la cima, pero parece que no se acerca. A lo largo del sendero hay puestos de té, aseos y zonas de descanso.
La cima
Una pequeña plataforma con un templo, una campana y cola para ver la «huella». El amanecer es el momento hacia el que todo confluye: el sol asoma sobre las nubes y la sombra de la montaña, un triángulo perfecto, cae sobre el valle. Hace frío (unos 10 °C), sopla viento y todo resulta mágico.
Información práctica
Temporada
De diciembre a mayo es lo ideal. Los momentos de mayor afluencia son las lunas llenas y los festivos, cuando suben miles de peregrinos. De junio a noviembre es temporada de monzón: el sendero es peligroso, no tiene luz y no se recomienda.
Cómo llegar
Nallathanniya es el punto de partida más cercano. Desde Kandy, 3 o 4 horas en coche. Desde Ella, 3 horas. Hay autobuses, pero los traslados o taxis resultan más cómodos (saldrás de noche).
Qué llevar
Ropa de abrigo (en la cima hace frío), linterna (aunque el sendero esté iluminado), agua y algo de picar. Calzado cómodo: zapatillas, no chanclas. Efectivo para el té y la comida del camino.
Forma física
5.500 escalones es algo serio. Gente de todas las edades lo consigue, pero despacio. Si no las tienes todas contigo, empieza antes y haz más descansos. Lo importante es llegar arriba.
Alternativas
Si el amanecer no es imprescindible, puedes subir de día (menos gente y vistas durante el camino). Si te resulta exigente físicamente, el Little Adam's Peak, cerca de Ella, ofrece vistas parecidas sin una subida tan dura.
Ambiente
El Pico de Adán es una peregrinación, aunque no seas religioso. La subida nocturna entre ríos de gente, los haces de las linternas en la ladera, las oraciones y los cánticos, el amanecer sobre las nubes: todo eso convierte una caminata cualquiera en un ritual. El cansancio se disuelve cuando estás en la cima viendo salir el sol sobre Sri Lanka.