Sharm el-Sheij
Sharm El Sheikh 2026: todo lo que necesitas saber antes de ir
Sharm El Sheikh es uno de esos destinos que dividen opiniones. Unos lo consideran un paraíso de snorkel y buceo sin igual en el mundo; otros lo ven como un resort artificial plantado en medio del desierto. La verdad, como siempre, está en algún punto intermedio, y después de recorrerlo a fondo puedo decirte esto: si buscas arrecifes de coral que te dejen sin palabras, sol garantizado 360 días al año y precios que hacen sonreír a cualquier bolsillo, Sharm merece estar en tu lista. Si buscas historia milenaria o vida cultural urbana, mejor ve a El Cairo o Luxor.
Sharm está en la punta sur de la Península del Sinaí, encajado entre el desierto y el Mar Rojo. No es Egipto continental: aquí no hay pirámides, no hay Nilo, no hay caos cairota. Es un mundo aparte, construido casi exclusivamente para el turismo, y eso tiene ventajas e inconvenientes. La ventaja: todo está pensado para que disfrutes. El inconveniente: puede resultar algo artificial si no sales de tu resort.
Lo mejor: los arrecifes de coral son de los más espectaculares del planeta. El Parque Nacional Ras Mohammed compite con la Gran Barrera australiana en biodiversidad. Los precios son bastante más bajos que en Cancún, Maldivas o incluso Canarias. Un viaje de una semana con todo incluido puede costarte entre 500 y 900 EUR por persona.
Lo peor: en verano el calor es brutal (45 grados no es exageración). La comida en los resorts todo incluido suele ser mediocre. Y si no te gusta el mar, las opciones de entretenimiento en tierra son limitadas, aunque hay excursiones fascinantes al desierto y a las montañas del Sinaí.
En resumen: Sharm El Sheikh es el destino perfecto para los amantes del snorkel y el buceo, para parejas que buscan sol y relax a buen precio, y para familias que quieren playa segura sin complicaciones logísticas. De tres a siete días es el rango ideal, según quieras o no incluir excursiones al desierto y a las montañas.
Barrios y zonas: dónde alojarse en Sharm El Sheikh
Sharm no es una ciudad en el sentido tradicional. Es una sucesión de bahías y zonas hoteleras conectadas por una carretera principal, la Peace Road. Elegir bien dónde te alojas marca la diferencia entre un viaje memorable y uno frustrante, así que vamos zona por zona.
Naama Bay: el corazón turístico
La Bahía de Naama es el epicentro de Sharm. Aquí está el paseo marítimo principal y la mayor concentración de restaurantes, tiendas, discotecas y vida nocturna. Si vienes de fiesta o quieres tenerlo todo a mano sin depender del taxi, esta es tu zona. El paseo nocturno por la promenade, con música en vivo saliendo de cada bar y el mar de fondo, recuerda un poco a la Barceloneta, pero con arena del desierto y precios de risa.
Pros: todo está a un paseo. Restaurantes para todos los presupuestos. Vida nocturna real, no la del resort. Playa decente con acceso público. Supermercados, farmacias, cajeros.
Contras: puede ser ruidoso por las noches. Los vendedores ambulantes son insistentes. La playa no es la mejor para el snorkel (hay que nadar bastante para llegar al arrecife). En temporada alta se llena de turistas, sobre todo rusos y británicos.
Precios orientativos: hostales desde 10 USD (9 EUR) la noche. Hoteles de 3 estrellas desde 30 USD (27 EUR). Hoteles de 4-5 estrellas todo incluido desde 50-80 USD (45-72 EUR) por persona y noche.
Sharks Bay: lujo tranquilo y el mejor arrecife de la costa
Si Sharks Bay tuviera que elegir un adjetivo, sería «sereno». Esta zona, a unos 7 km al norte de Naama Bay, es donde se concentran los resorts de gama alta con arrecife propio accesible desde la orilla. Aquí no necesitas pagar excursiones de snorkel: te metes al agua desde el muelle de tu hotel y, en menos de dos minutos, estás rodeado de peces tropicales y coral vivo.
Pros: los mejores arrecifes accesibles desde la costa. Ambiente tranquilo y familiar. Resorts con playa privada bien cuidada. Ideal para familias con niños y para parejas.
Contras: está alejado del centro, así que necesitas taxi para ir a Naama Bay o al mercado viejo (10-15 minutos, unos 5-8 USD). Poca vida fuera del resort. Los precios de todo son más altos que en otras zonas.
Precios orientativos: hoteles de 4 estrellas desde 60 USD (54 EUR). Resorts de 5 estrellas todo incluido desde 90-150 USD (80-135 EUR) por persona y noche.
Nabq Bay: megaresorts cerca del aeropuerto
Nabq Bay es la zona más nueva de Sharm, con complejos hoteleros enormes que parecen pequeñas ciudades. Está al norte, cerca del aeropuerto, lo cual resulta práctico si llegas tarde o sales temprano. Los resorts de aquí suelen tener piscinas espectaculares, parques acuáticos y animación para niños.
Pros: resorts modernos con todas las instalaciones. Cerca del aeropuerto (10-15 minutos). Buenos precios en relación con la calidad y el tamaño. Ideal si viajas con niños pequeños, que disfrutan más de la piscina que del mar.
Contras: el agua es poco profunda y con fondo arenoso en muchas zonas, lo que limita el snorkel desde la costa. Está lejos de todo lo demás (20-30 minutos hasta Naama Bay). Si no tienes todo incluido, las opciones para comer fuera son escasas. La sensación de estar en una burbuja es máxima aquí.
Precios orientativos: hoteles de 4 estrellas todo incluido desde 40 USD (36 EUR) por persona y noche. Los de 5 estrellas desde 70-120 USD (63-108 EUR).
Hadaba: el barrio local y bohemio
Hadaba es donde viven los expatriados y los egipcios que trabajan en el turismo. Es la zona más auténtica de Sharm, con sus cafeterías locales, tiendas de barrio y una atmósfera que se aleja del turismo de resort. Aquí está el famoso Farsha Café, un bar construido en la ladera del acantilado, con cojines beduinos y vistas al Mar Rojo, que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de todo Sharm.
Pros: los precios más bajos de todo Sharm. Ambiente auténtico. Vistas panorámicas desde los acantilados. Cerca de la Playa Ras Um Sid. Buena conexión con Naama Bay (10 minutos en taxi, 5-10 EGP en minibús).
Contras: no hay playa directa (bajas caminando al mar o vas en taxi). Los hoteles son más básicos. Pocas opciones de restaurantes en comparación con Naama Bay. No es recomendable si quieres lujo.
Precios orientativos: desde 15 USD (13 EUR) la noche en alojamientos básicos. Apartamentos desde 20-30 USD (18-27 EUR).
Ras Um Sid: acantilados con el mejor snorkel desde la orilla
La zona de Ras Um Sid es la favorita de los amantes del snorkel serio. Los resorts están construidos sobre acantilados, con escaleras que bajan directamente a playas pequeñas con arrecifes espectaculares. Aquí es donde los instructores de buceo locales van a hacer snorkel en su día libre, y eso ya dice mucho.
Pros: el mejor snorkel accesible desde la orilla en todo Sharm. Resorts con carácter, que no son cajas de hormigón. Relativamente cerca de Hadaba y del centro.
Contras: las playas son pequeñas y rocosas. Al agua se accede por escaleras (poco práctico si tienes movilidad reducida). Menos opciones de restaurantes.
Precios orientativos: hoteles de 4 estrellas desde 50 USD (45 EUR). Resorts con arrecife propio desde 70-100 USD (63-90 EUR).
Old Sharm (Sharm El Maya): el mercado, el puerto y la vida real
El Mercado Viejo es el alma original de Sharm. Aquí no hay resorts de cinco estrellas: hay puestos de especias, cafeterías donde los mayores fuman shisha, tiendas de souvenirs donde regatear es obligatorio y los mejores restaurantes de pescado de todo el destino. También es el puerto desde donde salen la mayoría de las excursiones en barco a Ras Mohammed y a la Isla Tirán.
Pros: la comida más barata y auténtica. El mercado es toda una experiencia. Desde el puerto salen las excursiones. Buena vida nocturna informal.
Contras: está alejado de las mejores playas. Los alojamientos son básicos. Puede resultar abrumador para quien no está acostumbrado a la negociación constante.
Precios orientativos: desde 15 USD (13 EUR) la noche. Comida desde 3-5 USD (3-5 EUR) por plato completo.
Mi recomendación: si es tu primera vez y quieres equilibrio entre playa, vida nocturna y accesibilidad, ve a Naama Bay. Si priorizas el snorkel sobre todo lo demás, Sharks Bay o Ras Um Sid. Si viajas con presupuesto ajustado, Hadaba o Old Sharm. Si vas en familia con niños pequeños y quieres todo incluido, Nabq Bay.
Mejor época para viajar a Sharm El Sheikh
El clima de Sharm es desértico, lo que significa una cosa: sol. Mucho sol. Llueve literalmente dos o tres días al año y, cuando lo hace, la gente sale a grabarlo con el móvil como si fuera un eclipse. Pero hay matices importantes entre temporadas.
Temporada ideal: de octubre a abril. Las temperaturas oscilan entre 22 y 30 grados, el agua está entre 22 y 26 grados (perfecta para el snorkel sin neopreno grueso), y la brisa del mar hace que todo resulte agradable. Diciembre y enero pueden refrescar por las noches (15-18 grados), así que lleva una chaqueta ligera. Esta es la temporada alta, así que los precios son un 30-40 % más altos que en verano, pero siguen siendo muy competitivos frente al Caribe o a Canarias.
Temporada calurosa: de mayo a septiembre. Aquí es donde Sharm muestra su lado más extremo. Julio y agosto pueden alcanzar 43-45 grados a la sombra. El viento caliente del desierto (khamsin) sopla como un secador de pelo gigante. La ventaja: los precios caen un 40-60 %. Un resort de 5 estrellas todo incluido que en diciembre cuesta 120 USD puede bajar a 50-60 USD. El agua está a 28-30 grados, casi como una bañera. Si toleras el calor y planificas tus actividades temprano por la mañana o al atardecer, puede ser una opción excelente para presupuestos ajustados.
Ramadán: ten en cuenta que, durante el mes de Ramadán (las fechas varían cada año; consúltalas antes de reservar), muchos restaurantes locales cierran durante el día. Los resorts funcionan con normalidad, pero la vida fuera de ellos se ralentiza bastante. Al caer el sol, sin embargo, la ciudad cobra vida con una energía especial: las familias salen a cenar, los cafés se llenan y se respira un ambiente festivo único.
Para españoles: hay vuelos directos desde Madrid y Barcelona en temporada alta (de octubre a abril). En verano, lo normal es hacer escala en El Cairo. Desde Latinoamérica, las conexiones más comunes son vía Madrid, Estambul o Dubái. El vuelo desde Madrid dura unas 5 horas en directo, similar a volar a Canarias pero un poco más lejos.
Consejo clave: si quieres el mejor equilibrio entre precio y clima, apunta a octubre-noviembre o a marzo-abril. Son meses de transición en los que el clima es perfecto, los precios aún no han subido del todo y los resorts no están abarrotados.
Itinerario de 3 a 7 días en Sharm El Sheikh
Sharm se presta tanto a un fin de semana largo como a una semana completa. Aquí tienes un itinerario día por día que puedes adaptar a tus intereses y a tu ritmo. Los tres primeros días son el núcleo imprescindible; los cuatro restantes añaden profundidad y experiencias memorables.
Día 1: Primer contacto con el Mar Rojo
Mañana (8:00-12:00): desayuna bien en tu hotel y directo al agua. Si te alojas en Sharks Bay o Ras Um Sid, baja sin más a la playa de tu resort con máscara y tubo. Si estás en Naama Bay, ve a la Bahía de Naama y busca uno de los muelles con acceso al arrecife (hay varios públicos). La primera vez que metes la cabeza bajo el agua en el Mar Rojo es un momento que no se olvida: peces de colores que parecen salidos de una película de animación, coral en tonos que no sabías que existían y una visibilidad que puede superar los 30 metros.
Tarde (13:00-17:00): almuerza en alguno de los restaurantes del paseo de Naama Bay. Después, dedica un par de horas a explorar Soho Square, la zona comercial y de entretenimiento con fuentes musicales, tiendas y heladerías. Si prefieres algo más relajado, descansa en la piscina del hotel.
Noche (19:00+): paseo por la promenade de Naama Bay al atardecer. Cena en uno de los restaurantes con terraza frente al mar. Si te apetece fiesta, los bares y las discotecas están todos en esta zona.
Día 2: Ras Mohammed en barco, el plato fuerte
Todo el día (7:00-17:00): esta es la excursión estrella de Sharm y es parada obligada. Los barcos salen del puerto de Old Sharm hacia el Parque Nacional Ras Mohammed, una reserva marina cuyos arrecifes son tan espectaculares que Jacques Cousteau la incluyó entre los mejores sitios de buceo del mundo. La excursión típica incluye 2-3 paradas de snorkel en distintos puntos del parque, almuerzo en el barco y tiempo para tomar el sol en cubierta.
Reserva con antelación y elige un barco que no sea el más barato (la diferencia entre 20 y 35 USD por persona se nota en la comida, en el equipo de snorkel y en la cantidad de gente a bordo). Si eres buceador certificado, Ras Mohammed tiene paredes de coral verticales que bajan hasta 70 metros y corrientes que atraen a tiburones de arrecife, mantas y tortugas.
Noche: después de un día en el mar, ve al Mercado Viejo a cenar. Pescado a la parrilla recién sacado del agua por 8-12 USD, especias en el aire y el ambiente más auténtico que encontrarás en Sharm.
Día 3: Monte Sinaí al amanecer O Cañón Colorado en jeep
Opción A - Monte Sinaí (salida a las 23:00 del día anterior): esta excursión obliga a madrugar de verdad, porque en realidad sales la noche anterior. A las 23:00 un minibús te recoge en tu hotel y te lleva al Monte Sinaí (unas 3 horas de trayecto). A las 2:00 de la madrugada empiezas la subida a pie o en camello hasta cerca de la cima. La caminata dura unas 2-3 horas, según tu forma física. Llegas arriba justo para ver amanecer sobre el desierto del Sinaí, un espectáculo que justifica por sí solo el viaje a Sharm. De bajada, visitas el Monasterio de Santa Catalina, uno de los monasterios cristianos más antiguos del mundo (siglo VI), declarado Patrimonio de la Humanidad. Vuelves al hotel hacia las 12:00-13:00, agotado pero feliz.
Opción B - Cañón Colorado (salida a las 7:00): si lo de madrugar a las 23:00 no va contigo, el Cañón Colorado es una alternativa espectacular. Un jeep 4x4 te lleva al interior del Sinaí, atravesando paisajes desérticos hasta llegar a un cañón cuyas paredes tienen capas de roca en tonos ocre, rojo, amarillo y naranja. La caminata por el cañón dura unas 2 horas y no exige gran forma física. Es como caminar dentro de un cuadro de Georgia O'Keeffe. La excursión suele incluir una parada en un pueblo beduino para tomar té y comer pan recién hecho.
Tarde-noche: con cualquiera de las dos opciones, la tarde es de descanso. Piscina, playa tranquila y cena relajada.
Día 4: Isla Tirán, snorkel en arrecifes vírgenes
Todo el día (8:00-16:00): la excursión a la Isla Tirán es distinta a la de Ras Mohammed. Aquí el barco navega hacia el estrecho de Tirán, donde cuatro grandes arrecifes emergen del fondo como montañas submarinas. El snorkel aquí puede ser más exigente (hay corrientes), pero la recompensa es ver corales y vida marina que en Ras Mohammed ya no se ven por la mayor afluencia de visitantes. Es común ver tortugas marinas, rayas águila y, si tienes suerte, delfines durante la travesía.
Noche: cena en un restaurante de calidad media en Naama Bay. Hay opciones de cocina italiana, india y, por supuesto, egipcia. El pollo o el pescado a la parrilla con arroz y ensalada te costará entre 8 y 15 USD.
Día 5: Isla Blanca y Ras Um Sid
Mañana (7:00-12:00): si quieres algo distinto, la excursión a la Isla Blanca te lleva a un banco de arena blanca en medio del Mar Rojo. Es surrealista: una lengua de arena rodeada de agua turquesa donde puedes hacer snorkel en aguas cristalinas y sentirte en medio de la nada. Esta excursión suele incluir paradas de snorkel adicionales.
Tarde (14:00-18:00): de vuelta en Sharm, directo a la Playa Ras Um Sid. Esta es la playa con mejor snorkel accesible desde la orilla en todo Sharm. El arrecife empieza a pocos metros de la costa y es un festival de colores. Lleva escarpines (coral shoes), porque la entrada puede tener rocas. Quédate hasta el atardecer: los colores del cielo sobre el Mar Rojo son algo que ninguna foto puede captar fielmente.
Noche: sube al Farsha Café, en Hadaba. Es un bar-lounge construido en la roca del acantilado, con cojines, lámparas y una vista de película. Pide un zumo de mango fresco o un té con menta y disfruta del momento. No es barato para los estándares de Sharm (los batidos cuestan 8-12 USD), pero la experiencia lo vale.
Día 6: Excursión a Dahab y el Blue Hole
Todo el día (8:00-18:00): Dahab está a una hora en coche al norte de Sharm y es un mundo completamente diferente. Donde Sharm es resorts y todo incluido, Dahab es mochilas, campings y cafeterías hippies frente al mar. El Blue Hole es un agujero circular de 130 metros de profundidad en el arrecife, famoso tanto por su belleza como por su peligro para los buceadores. Para los que hacemos snorkel, es totalmente seguro y espectacular: nadas por el borde del agujero viendo cómo el azul claro se convierte en un azul profundo e insondable debajo de ti.
La excursión típica incluye transporte, snorkel en el Blue Hole, almuerzo en un restaurante de Dahab con los pies en la arena y tiempo libre para explorar el pueblo. También puedes añadir snorkel en Ras Abu Galum, una reserva natural accesible solo en camello o en barco.
Noche: vuelves a Sharm cansado y bronceado. Cena ligera y temprano a la cama.
Día 7: Quad bikes, desierto y despedida
Mañana (9:00-13:00): última mañana de playa o piscina. Aprovecha para las fotos que te falten y compra souvenirs en el Mercado Viejo (recuerda: regatea siempre, empieza ofreciendo un tercio de lo que te piden).
Tarde (15:00-18:00): excursión en quad por el desierto del Sinaí. Es la actividad más popular de Sharm después del snorkel. Conduces tu propio quad por pistas de arena y grava, visitas un campamento beduino donde te ofrecen té y puedes montar en camello, y terminas viendo la puesta de sol sobre las montañas del Sinaí. Cuesta entre 25 y 40 USD, según la duración y el operador.
Noche (19:00+): cena de despedida en el Farsha Café o en uno de los restaurantes con vista al mar de Naama Bay. Si tu vuelo sale a la mañana siguiente, haz la maleta con calma: el aeropuerto está a solo 15-20 minutos de la mayoría de las zonas hoteleras.
Dónde comer en Sharm El Sheikh: restaurantes y comida callejera
La comida es uno de los puntos fuertes de Sharm, siempre que salgas de tu resort todo incluido. Dentro del hotel, suele ser un bufé internacional mediocre. Fuera, te espera un mundo de sabores a precios que en España o en México no te creerás.
Comida callejera y puestos del mercado
El Mercado Viejo es el mejor lugar para comer barato y auténtico. Los puestos de shawarma, falafel (aquí se llama ta'ameya) y ful medames (crema de habas) cuestan entre 1 y 3 USD. No te dejes engañar por la apariencia humilde: los puestos con más egipcios son los mejores. Si ves cola de locales, ponte detrás. El koshari, que es el plato nacional de Egipto (una mezcla de pasta, arroz, lentejas, garbanzos y salsa de tomate picante), lo encuentras en puestos especializados por 1-3 USD la ración.
Restaurantes de pescado y marisco
Fares Seafood, junto al Mercado Viejo, es toda una leyenda local. Eliges el pescado del mostrador, lo pesan delante de ti y lo preparan a la parrilla o frito, con arroz, ensalada y pan caliente. Un plato generoso de pescado fresco del Mar Rojo con acompañamiento completo te sale por 8-15 USD (7-13 EUR). En temporada alta puede haber cola, pero merece la pena. También hay varios restaurantes de pescado en el paseo marítimo de Naama Bay, aunque ahí los precios suben a 15-25 USD por persona.
Restaurantes de gama media
Pomodoro es la referencia para la cocina italiana en Sharm: pizzas en horno de leña, pasta con ingredientes frescos y un ambiente agradable. Los platos oscilan entre 8 y 18 USD. Rangoli es el mejor restaurante indio de la zona, con curris auténticos y naan recién hecho, por 10-20 USD por persona. Ambos están en la zona de Naama Bay y aceptan reservas, algo recomendable en temporada alta.
Para cocina egipcia de calidad, busca los restaurantes que ofrecen tagen (cazuela de barro con pollo o pescado, verduras y especias). El fish tagen con arroz ronda los 10-20 USD y es un plato que no encontrarás igual en ningún restaurante egipcio fuera de Egipto.
Cafeterías y desayunos
Si no desayunas en tu hotel, las cafeterías de Naama Bay sirven desayunos completos (huevos, ful, pan, queso, té) por 3-5 USD. El zumo de mango fresco es una religión en Egipto: cada cafetería lo prepara y cuesta menos de 2 USD. Seguramente sea el mejor zumo de mango que probarás en tu vida, y no exagero. Prueba también el zumo de caña de azúcar (asab), que se prepara delante de ti con una prensa mecánica.
Las cafeterías de shisha (pipa de agua) están por toda la ciudad. Forman parte de la cultura: sentarse a fumar shisha con té de menta y jugar al backgammon es una experiencia social que merece la pena probar al menos una vez. Una sesión con té cuesta 3-5 USD.
Consejos para comer
Propinas: deja entre un 10 y un 15 por ciento en restaurantes con servicio de mesa. En los puestos callejeros no es necesario, pero se agradece redondear al alza. Los camareros dependen en buena medida de las propinas.
Estómago sensible: evita las ensaladas lavadas con agua del grifo en los puestos callejeros. En los restaurantes consolidados no suele haber problema. Lleva un antidiarreico por si acaso las primeras 48 horas, hasta que tu estómago se acostumbre a las bacterias locales.
Qué probar: gastronomía egipcia imprescindible
La cocina egipcia es una de las grandes sorpresas del viaje. No es tan conocida internacionalmente como la turca o la libanesa, pero tiene platos propios que merecen atención. Aquí van los imprescindibles que debes probar en Sharm.
Platos salados
Koshari (15-40 EGP / 1-3 USD): el plato nacional. Suena raro (pasta + arroz + lentejas + garbanzos + salsa de tomate + cebolla frita crujiente), pero funciona de maravilla. Es contundente, vegano, barato y adictivo. Cada puesto tiene su propia receta de salsa, y los egipcios pueden discutir durante horas sobre cuál es el mejor koshari de la ciudad.
Ta'ameya (10-25 EGP / 0,5-1,5 USD): la versión egipcia del falafel, pero hecha con habas en vez de garbanzos. El resultado es más verde, más crujiente por fuera y más cremoso por dentro. Se come en sándwich de pan de pita con tahini, ensalada y encurtidos. Es el desayuno popular por excelencia.
Ful medames (15-30 EGP / 0,5-2 USD): crema de habas cocidas a fuego lento toda la noche, servida con aceite de oliva, limón, comino y pan caliente. Parece simple, pero es extraordinariamente reconfortante. Es el desayuno clásico egipcio: contundente, nutritivo y barato. Lo sirven desde puestos callejeros hasta restaurantes de hotel.
Fish tagen (150-350 EGP / 5-12 USD): cazuela de barro con pescado del Mar Rojo, tomate, pimiento, ajo, especias y a veces queso. Se hornea lentamente y llega a la mesa burbujeando. Con arroz blanco y pan para mojar la salsa, es una experiencia gastronómica completa. Pídelo en los restaurantes del Mercado Viejo para la versión más auténtica.
Molokhia (40-80 EGP / 1,5-3 USD): sopa espesa de hojas de yute (una planta que no existe en la cocina española) con ajo, cilantro y especias. Se sirve sobre arroz o con pan. La textura puede sorprender al principio (es viscosa, parecida a la del okra), pero el sabor es delicioso. Es uno de esos platos que o te encantan o no acabas de entender.
Shawarma (30-60 EGP / 1-2 USD): lo conocerás de España, pero la versión egipcia tiene sus propios matices. La carne (pollo o ternera) se asa en un trompo vertical y se sirve en pan con tahini, encurtidos y, a veces, patatas fritas dentro del sándwich. Los mejores puestos tienen colas constantes.
Dulces y postres
Basbousa (10-25 EGP / 0,5-1 USD): bizcocho de sémola empapado en almíbar aromatizado con agua de rosas. Es dulce de una manera casi agresiva, y esa es exactamente la intención. Un trozo pequeño con té de menta es el final perfecto de una comida.
Um Ali (30-60 EGP / 1-2 USD): el pudin más popular de Egipto. Hojaldre desmigado y horneado con leche, crema, frutos secos, pasas y coco rallado. Se sirve caliente y reconforta de un modo que recuerda a las natillas de la abuela, pero con más textura y más dulce. Es el postre que verás en todos los bufés de hotel, aunque está mucho mejor en los restaurantes locales.
Konafa (20-50 EGP / 0,5-2 USD): fideos crujientes de pasta kataifi rellenos de crema o queso, bañados en almíbar. La combinación de crujiente, cremoso y dulce es adictiva. Hay versiones con Nutella y plátano en los puestos modernos, pero la versión clásica con crema es insuperable.
Bebidas
Zumo de mango: ya lo he mencionado, pero insisto. Fresco, espeso, sin azúcar añadida. Menos de 2 USD. Zumo de caña de azúcar (asab): dulce, refrescante, natural. Lo prensan delante de ti. Karkade: infusión de hibisco, se bebe fría o caliente. Es la bebida sin alcohol más popular de Egipto. Té de menta: el lubricante social de todo Egipto. Te lo ofrecerán en cada tienda, cada mercado, cada negociación. Aceptarlo es de buena educación.
Secretos y consejos locales: lo que no cuentan las guías
Después de hablar con residentes locales, expatriados y turistas con experiencia, aquí van los consejos que marcan la diferencia entre un viaje bueno y uno excelente.
1. Regateo: es obligatorio, no opcional. En el Mercado Viejo y en cualquier tienda de souvenirs, el primer precio que te dan es entre 3 y 10 veces el precio real. Empieza ofreciendo un tercio de lo que te piden y negocia desde ahí. Si el vendedor dice que no, sal caminando; en el 90 % de los casos te llamará de vuelta. Esto no es ser tacaño: es la norma cultural. Pagar el primer precio te marca como turista inexperto y sube los precios para todos los que vienen después.
2. No bebas agua del grifo. Usa siempre agua embotellada, incluso para lavarte los dientes si tienes el estómago sensible. Una botella de 1,5 litros cuesta menos de 0,50 USD en cualquier tienda.
3. Protección solar: SPF 50 como mínimo. El sol del desierto no perdona. He visto turistas con quemaduras de segundo grado tras solo dos horas de snorkel. Usa protector solar resistente al agua, reaplícalo cada 2 horas y plantéate llevar camiseta UV para hacer snorkel. Tu piel te lo agradecerá.
4. Los escarpines son imprescindibles. Los arrecifes tienen bordes afilados y erizos de mar. Además, pisar coral vivo lo mata. Compra escarpines antes de viajar o en cualquier tienda de Sharm (3-5 USD). No uses chanclas para entrar al agua.
5. Reserva las excursiones por internet, no en la calle. Los vendedores callejeros de excursiones cobran comisiones enormes. Reservar por internet (TripAdvisor, GetYourGuide, Viator) suele salir un 20-40 % más barato y tienes garantía de devolución. Si prefieres reservar en local, ve directamente a las oficinas de los operadores en Naama Bay.
6. La propina (baksheesh) es parte de la cultura. No dejar propina no se considera aceptable socialmente. En restaurantes, un 10-15 %. A los chicos que te ponen la sombrilla en la playa, 10-20 EGP. Al conductor de la excursión, 20-50 EGP. Para los camellos del Monte Sinaí, negócialo antes. No es mendicidad: es parte del sistema económico.
7. Cuidado con las excursiones de buceo baratas. El Mar Rojo tiene corrientes fuertes en algunos puntos. Bucear con operadores sin certificación puede ser peligroso. Verifica que tu centro de buceo tenga certificación PADI o SSI. Los centros serios muestran sus credenciales abiertamente.
8. Fotografía: pide permiso antes de fotografiar a personas. Especialmente a mujeres y niños. Es una cuestión de respeto básico. En el mercado, algunos comerciantes se ofenderán si los fotografías sin preguntar. Otros posarán encantados si les compras algo.
9. El Sinaí no es peligroso, pero ten sentido común. A pesar de lo que puedas haber leído, la zona turística del sur del Sinaí es segura. Hay controles de policía en las carreteras y presencia militar permanente. Los problemas de seguridad se concentran en el norte del Sinaí, una zona completamente distinta a la que vas a visitar. Consulta las recomendaciones de viaje de tu gobierno antes de reservar, pero no dejes que el miedo te quite una experiencia increíble.
10. La farmacia más barata está en el Mercado Viejo. Si necesitas medicamentos básicos (antidiarreico, antiinflamatorio, protector solar, tiritas), cómpralos en las farmacias del Old Market, no en las del resort. La diferencia de precio puede ser del 300 %. Los medicamentos egipcios tienen exactamente los mismos principios activos, pero fabricados localmente.
11. El pecio del Thistlegorm merece el esfuerzo. Si eres buceador certificado, el Pecio SS Thistlegorm es uno de los mejores buceos en pecio del mundo. Un carguero británico hundido en la Segunda Guerra Mundial, a 30 metros de profundidad, lleno de motocicletas, camiones y munición perfectamente conservados. La excursión sale temprano y el viaje en barco es largo (unas 3 horas en cada trayecto), pero es una experiencia que los buceadores recuerdan toda su vida.
Transporte y comunicación: cómo moverte y estar conectado
Llegar al aeropuerto y salir de él
El Aeropuerto Internacional de Sharm El Sheikh (SSH) recibe vuelos directos desde muchas ciudades europeas. Desde España, hay vuelos directos en temporada alta desde Madrid y Barcelona con compañías chárter. Fuera de temporada, lo más común es volar con EgyptAir vía El Cairo o con Turkish Airlines vía Estambul. Desde Latinoamérica, las rutas más eficientes pasan por Madrid, Estambul o Dubái.
Del aeropuerto a tu hotel tienes varias opciones. La mayoría de los hoteles de 4 y 5 estrellas incluyen transfer gratuito si reservas a través de su web. Si no, los taxis del aeropuerto tienen tarifas fijas: 10-15 USD a Nabq Bay, 15-20 USD a Naama Bay, 20-25 USD a Old Sharm o Hadaba. Negocia ANTES de subir al taxi y confirma que el precio es por trayecto, no por persona. También puedes reservar un transfer privado por internet por unos 12-18 USD, lo cual te ahorra la negociación a la llegada.
Moverte dentro de Sharm
Taxis: son la forma más común de moverse. No usan taxímetro: todo es negociación. Los precios orientativos son de 3-5 USD dentro de la misma zona, 5-8 USD entre zonas distintas (por ejemplo, de Naama Bay a Old Sharm) y 8-12 USD para trayectos largos (de Nabq Bay a Old Sharm). Los taxis azules y blancos son los oficiales. No te subas a coches particulares que te ofrezcan «transporte».
Importante: Uber y Careem no funcionan en Sharm El Sheikh. No cuentes con ellos. Todo es negociación directa con los taxistas. Tu hotel puede llamar a taxis de confianza, algo recomendable sobre todo de noche.
Minibuses: la opción más barata. Son furgonetas azules que recorren la Peace Road (la carretera principal que conecta todas las zonas). Cuestan 5-10 EGP (0,15-0,30 USD) por trayecto. El problema: no tienen paradas fijas, ni horarios, ni cartel de destino, y, si no hablas árabe básico, puede ser confuso. Pero, para los aventureros, es una experiencia auténtica y prácticamente gratuita. Levanta la mano al borde de la carretera, pregunta «¿Naama?» o «¿Old Market?» y el conductor te dirá si va en esa dirección.
Alquiler de coche: no lo recomiendo a menos que tengas experiencia conduciendo en países árabes. Las normas de tráfico son más sugerencias que reglas, los coches no siempre llevan luces y los animales cruzan la carretera sin previo aviso. Si insistes, una moto o un quad de alquiler cuesta 15-25 USD al día, y un coche pequeño, 30-50 USD.
Telefonía e internet
SIM local: si tu estancia es de más de 3 días, comprar una SIM egipcia merece la pena. Las principales operadoras son Vodafone Egypt, Orange y Etisalat. Puedes comprarla en el aeropuerto o en tiendas de la ciudad. Un paquete turístico con datos (5-10 GB), llamadas locales y algo de internacional cuesta entre 300 y 500 EGP (10-17 USD). Necesitas el pasaporte para registrarte.
eSIM: si tu teléfono lo admite, la opción más cómoda es comprar una eSIM antes de viajar a través de servicios como Airalo, Holafly o Nomad. Activas los datos al aterrizar sin hacer cola en ninguna tienda. Los precios para Egipto son competitivos: 5 GB por unos 10-15 USD, suficientes para una semana de uso moderado.
WiFi: todos los hoteles tienen WiFi, pero la calidad varía muchísimo. En los resorts de 5 estrellas suele funcionar bien. En los hoteles más básicos, prepárate para velocidades lentas, sobre todo en las horas punta de la noche. Los cafés y restaurantes de Naama Bay también ofrecen WiFi gratuito.
Apps útiles: Google Maps funciona bien en Sharm para orientarte. Google Translate con el paquete de árabe descargado es imprescindible si quieres comunicarte con los locales. Para excursiones y restaurantes, TripAdvisor sigue siendo la referencia en Sharm. Booking.com y Hotels.com sirven para reservar alojamiento, aunque algunos hoteles tienen mejores precios en su web directa.
Dinero
La moneda es la libra egipcia (EGP). En la práctica, el dólar estadounidense y el euro se aceptan en todas las zonas turísticas, pero siempre a un tipo de cambio desfavorable. Lo mejor es sacar dinero en cajeros automáticos (hay varios en Naama Bay y en el aeropuerto) o cambiar en oficinas de cambio autorizadas. Evita cambiar grandes cantidades en el aeropuerto: el tipo de cambio suele ser peor. Las tarjetas de crédito Visa y Mastercard se aceptan en hoteles, restaurantes de gama media-alta y tiendas turísticas, pero no en el mercado viejo ni en los puestos callejeros. Lleva siempre efectivo en libras egipcias para el día a día.
Conclusiones: para quién es Sharm El Sheikh
Sharm El Sheikh es para ti si amas el mar, el snorkel y el buceo. Los arrecifes del Mar Rojo no tienen comparación a este precio en ningún otro lugar del mundo. Es para ti si quieres sol garantizado, precios accesibles y no te importa que el destino sea turístico. Es para parejas que buscan romanticismo con presupuesto, familias que quieren playa segura con todo organizado y aventureros que quieren combinar mar con desierto y montañas históricas.
No es para ti si buscas autenticidad cultural profunda, historia monumental o gastronomía de alta gama. Para eso están El Cairo, Luxor o Alejandría.
Duración recomendada: 3 días mínimo para el núcleo imprescindible (snorkel, Ras Mohammed, Monte Sinaí o Cañón Colorado). 5 días para un viaje completo sin prisas. 7 días si quieres incluir Dahab, la Isla Tirán, actividades en el desierto y días de puro relax. Más de una semana solo si eres buceador certificado y quieres explorar a fondo los sitios de buceo.
Sharm es un destino que no pretende ser lo que no es. Es sol, mar, coral y desierto. Y en eso es extraordinario.

