Múnich
Múnich es una de las joyas de Baviera, donde se entrelazan la historia real, la tradición cervecera y el espíritu alpino. La ciudad sorprende con sus contrastes: las agujas góticas de la Frauenkirche conviven con el futurista BMW Welt, mientras que en el Jardín Inglés los vecinos toman el sol e incluso hacen surf en plena metrópoli.
Empieza en Marienplatz, el corazón de la ciudad, donde las figuras del Glockenspiel cobran vida a las 11:00, 12:00 y 17:00. Desde aquí se llega a pie a todos los grandes atractivos: el Viktualienmarkt, con sus delicias bávaras; la lujosa Residenz de los Wittelsbach; y las tres Pinacotecas, con obras maestras que van de Durero a Picasso.
Múnich es un paraíso para los amantes de la cerveza. Los biergarten tradicionales, donde puedes llevar tu propia comida y comprar solo la bebida, están repartidos por toda la ciudad. El Augustiner-Keller sirve cerveza de barriles de madera desde 1812, y miles de personas se reúnen bajo los castaños del Jardín Inglés.
El Oktoberfest es el gran acontecimiento del año, pero la ciudad es una maravilla en cualquier temporada: mercados navideños en diciembre, parques en flor en primavera y excursiones alpinas en verano. El Deutschlandticket, por 58 €/mes, da acceso al castillo de Neuschwanstein, a Salzburgo y a Núremberg en trenes regionales.