Fethiye
Fethiye es uno de los destinos más pintorescos de Turquía, en el punto donde el mar Egeo se encuentra con el Mediterráneo. La ciudad se asienta sobre el emplazamiento de la antigua ciudad licia de Telmessos, y las huellas de esta civilización son visibles por todas partes: tumbas rupestres, sarcófagos y ruinas.
El principal atractivo de la región es la laguna de Ölüdeniz, de aguas turquesas, considerada una de las playas más bonitas del mundo. También es la capital mundial del parapente: cada año se realizan miles de vuelos desde el monte Babadağ (1.969 m). El vuelo dura entre 25 y 45 minutos y ofrece vistas inolvidables de la costa.
El Valle de las Mariposas es una reserva única a la que solo se llega en barco o por un sendero empinado. Alberga más de 100 especies de mariposas. La garganta de Saklıkent es uno de los cañones más profundos del mundo, donde el agua permanece helada incluso en verano.
El pueblo fantasma de Kayaköy narra la trágica historia del intercambio de población entre Grecia y Turquía en 1923. Cientos de casas de piedra y dos iglesias siguen abandonadas, lo que crea un lugar lleno de atmósfera para la reflexión.
Para el alojamiento, elija Ölüdeniz (caro, pero a pie de playa), Hisarönü (más barato, con vida nocturna), Çalış (familiar, con buenos atardeceres) o el centro de Fethiye (histórico, con bazares). La mejor época para visitar es de mayo a junio y de septiembre a octubre, cuando hace calor pero no demasiado.

