Barcelona
Barcelona es una ciudad de la que te enamoras a primera vista. Sales del aeropuerto, tomas un taxi o el Aerobús, y en veinte minutos entiendes: todo aquí es diferente. La luz es diferente — cálida, mediterránea. El aire huele a mar y naranjas. La gente no tiene prisa. Y de repente, tú tampoco.
Sigo volviendo a esta ciudad, y cada vez se revela de nuevo. A veces noto un grafiti en un callejón por el que he pasado diez veces. A veces encuentro un pequeño bar donde hombres mayores juegan al dominó con un vaso de vermut. A veces simplemente me siento en un banco del Parque de la Ciutadella y obse...
